Líder tibetano fue honrado con una medalla y se reunió con George Bush. Beijing decidió no asistir a reunión sobre el programa nuclear iraní
Por Patricia Castro Obando. Corresponsal
BEIJING. En tono enérgico, China advirtió a Estados Unidos que la actual visita del Dalai Lama al país del norte daña gravemente las relaciones bilaterales. Beijing se declaró en contra de la recepción al líder tibetano por el Congreso estadounidense y de la entrevista pactada con el presidente George Bush en la misma Casa Blanca. Sin embargo, Washington no dio marcha atrás en sus planes.
"Pedimos encarecidamente a Estados Unidos que corrija el error, que cancele los compromisos asumidos y que no vuelva a entrometerse en los asuntos internos de China", manifestó el portavoz chino, horas antes de la visita del Dalai a Washington.
Beijing llevó su retórica hasta un punto máximo cuando aseguró, a través de su vocero, que la visita del líder tibetano se opone a las normas básicas de las relaciones internacionales y hiere el sentimiento de los chinos.
La gira es provechosa para el Dalai que fue honrado ayer con la medalla de oro del Congreso de Estados Unidos, máxima distinción civil otorgada por este órgano. Además, se entrevistó con George W. Bush, en una dependencia privada y no en el salón oval, porque se trata de un líder religioso, no político, según un portavoz estadounidense que además ha insistido en el carácter privado del encuentro.
"Comprendemos las preocupaciones de los chinos", dijo uno de los portavoces de Bush, aunque desestimó que Washington estuviera interfiriendo en asuntos internos de China. Es la primera vez que un mandatario estadounidense en ejercicio ha sido visto junto al líder budista de 72 años que Beijing acusa de ser un peligroso separatista. Sin embargo, Bush ya recibió en tres ocasiones al Premio Nobel de la Paz exiliado en la India, la última de ellas fue en noviembre del 2005, la cual también enfureció a Beijing.
China, por su parte, ya empezó con los castigos, como sucedió el mes pasado, cuando la canciller Angela Merkel recibió al Dalai Lama en Alemania. En aquella ocasión, Beijing advirtió que este hecho perjudicaría las relaciones chino-alemanas. Horas después, anunció la cancelación de las conversaciones sobre derechos humanos programadas para diciembre entre China y Alemania aunque el portavoz chino se negó a dar mayores detalles.
Lo mismo ha sucedido esta vez con Estados Unidos. A último minuto, Beijing anuló una reunión de alto nivel sobre el programa atómico iraní prevista para hoy en Berlín, argumentando razones técnicas. Para este diálogo se había convocado a los directores políticos de China, Alemania, Francia, Gran Bretaña y Estados Unidos. Aunque Beijing aseguró que esta cancelación no guarda relación con el recibimiento del Dalai Lama en Washington.
Durante el decimoséptimo Congreso Nacional del Partido Comunista de China que se celebra esta semana en Beijing, los delegados de la región del Tíbet denunciaron a la prensa extranjera la traición del Dalai, al tiempo que exaltaron los progresos realizados en el Tíbet bajo el impulso del PCC.
¿Cómo es posible que alguien que no ama a su propio país y que incluso intenta dividirlo sea recibido calurosamente en otro país?, manifestó Zhang Qingli, secretario del PCC en el Tíbet.
"Es solo un político exiliado""En 1978, Deng Xiaoping anunció que el Dalai Lama podía regresar a China siempre que volviera en calidad de ciudadano chino y no como un secesionista. El entonces presidente de China le aseguró al hermano mayor del Dalai, Thubten Norbu, que Beijing no solo le daba la bienvenida sino que le otorgaría un cargo en la región. La condición era que renunciara a sus actividades separatistas", recuerda.
Desde entonces todos los mandatarios chinos han mantenido contactos con el representante del Dalai en busca de una solución pacífica. Hace poco se ha realizado la última de estas reuniones pero, como siempre, acabó en un punto muerto. Según Zhang, el plan del Dalai Lama es establecer un territorio llamado el Gran Tíbet que no solo incluya la actual Región Autónoma del Tíbet sino también las zonas de Ando y Kham. "El área en total significaría la cuarta parte del territorio chino, lo cual es imposible de aceptar. Es una propuesta que no se ajusta a la realidad china", comenta.
"Mientras tanto, el Dalai Lama sigue recorriendo el mundo pronunciando discursos sobre la paz y los derechos humanos, dejando una buena impresión en la gente que solo conoce una de sus caras.
Sin embargo, apenas llega a un país, su prioridad es entrevistarse con los líderes políticos o personajes influyentes, especialmente con el mandatario de turno para solicitar apoyo a sus planes políticos. Zhang recomienda un refrán chino que reza así: "Escucha lo que dice y observa lo que hace".
MÁS DATOS
Una historia de conflictos
1 Las tropas chinas ocuparon el territorio del Tíbet en 1949 con el fin de liberarlo de la opresión feudal, según Beijing.
2 El decimocuarto Dalai Lama, Tenzin Gyatso, huyó del Tíbet tras el fracaso de una sublevación contra las autoridades chinas en 1959.
3 En 1989, el líder tibetano recibió el Premio Nobel de la Paz.
4 Desde el 2002 se han realizado seis rondas de conversaciones entre el Gobierno Chino y el representante del Dalai Lama, las cuales no han prosperado.
5 Durante la inauguración del PCC, el Panchen Lama elegido por China, de 17 años de edad, asistió como invitado especial. Se trata de la segunda autoridad religiosa más importante del budismo tibetano.