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Esperan convocar a 500 familias temporales para niños albergados

Mientras se trata a padres agresivos, delincuentes o que alegan pobreza

Por Elizabeth Salazar Vega

Velar el sueño de Gian Marcel (12) no era fácil. Tenía 8 años cuando llegó al albergue San Miguel Arcángel, en San Miguel, de la mano de su abuelita, huyendo de las golpizas de su padre alcohólico. Despertaba sobresaltado, lloraba y pedía regresar con él. "Es común esta ambivalencia, pero el niño debe aprender a valorar su persona. De lo contrario se permitirá otras agresiones", alerta la psicóloga Marlene Luján. Ya son cuatro años que el pequeño y sus hermanos viven en albergues. Su padre no ha dado signos de mejora para llevárselos y ahora se busca colocarlos con un hermano mayor que vive en Sullana.

El caso de Fernando (8) es más complejo. Fue derivado al hogar San Antonio, ubicado en el Callao, porque su madre presenta problemas de salud mental, y en la casa donde vivía era maltratado por sus tíos, quienes también padecen el mal. Fernando es un niño sano y desde hace dos años espera que el Juzgado de Familia 5 de la Corte de Lima Norte decida qué es lo más conveniente para él.

De los 2.500 niños que viven en los 36 albergues del Inabif en todo el país, 1.341 tienen una familia biológica plenamente identificada, pero estas no garantizan protección para ellos. "Son padres muy pobres, están presos o han maltratado a sus hijos", explica Nélida Chávez, jefa del Inabif. No se conoce cuántos de los 7.500 menores que viven en albergues particulares están en la misma situación, pero se estima que es el 53%.

Mientras los jueces resuelven los expedientes anteriores al 2006 (con lo que se define si el menor debe regresar con sus padres o se le declara en abandono), y el Estado logra reformar la conducta de la familia biológica, lamentablemente --como ya lo informó este Diario-- pueden pasar años. Por ello el Ministerio de la Mujer y la Fundación Buckner han firmado un convenio para iniciar la Campaña de Acogimiento Familiar, en la que se busca personas que acepten criar, educar y darles calor de hogar a estos menores mientras se define su situación. El piloto se iniciará a más tardar en diciembre y dentro de cuatro meses se espera contar con 500 familias sustitutas, según Chávez.

Los hermanitos Jorge (12) y Simón (10) son dos de los diez niños con los que comenzará el proyecto. Ambos viven desde hace 6 años en el hogar San Antonio, pero no están allí por maltrato. Según la directora del albergue, Ruth Ampuero, el padre alega extrema pobreza y la madre tiene problemas mentales. Jorge piensa que no se lo llevan porque sus padres están arreglando la casa. "Le he dicho a papá que es mejor ir por un rato con otra familia. No es igual vivir y estudiar aquí con varios niños", nos comenta este niño que saca veintes en el colegio. Su padre ha aceptado que vayan al proyecto de acogimiento.

EL NO SABER SER PADRES
"Inestabilidad emocional, ansiedad y depresión". Una nueva ficha psicológica ha sido llenada por los doctores del hogar San Miguel Arcángel. Es la de Isaac (9), el niño a quien su madre amarró desnudo en la puerta de su casa con un cartel en el que se leía: "Esto es por no ir al colegio". Imelda Saldaña, la mujer que llora y dice estar arrepentida, no pensó en las consecuencias: el juez le quitó la custodia del menor.

Los ojos tristes del niño piden volver a casa, pero su madre deberá someterse a una terapia psicológica y a un taller para aprender las pautas de disciplina que debe aplicar sin llegar a extremos. Ello no toma menos de cuatro meses.

Chávez explica que el procedimiento que seguirá Imelda es lo mínimo que se trabajará con los otros padres que tienen hijos albergados. La campaña de acogimiento es por dos años, el tiempo máximo que se estima puede durar la recuperación del entorno familiar. Y si no hay posibilidades de reinsertar al menor, los padres sustitutos podrán tentar la adopción formal si lo desean.

Julia Solórzano, directora de la Asociación de Hogares Nuevo Futuro Perú, afiliada a Fundades, ve con recelo la iniciativa, pues está en juego el afecto del menor, y lo peor que podría pasar es que al término del plazo no se haya cumplido el objetivo y el niño deba regresar al albergue. Chávez asegura que el plan ha tenido éxito en Argentina, Chile y EE.UU., "pues lo menos conveniente es que crezca institucionalizado en albergues".

Ya hay 30 familias preseleccionadas. Y no es que no se presentaran más interesados. "Necesito alguien que cuide a la abuelita", "Quiero que me ayude con los mandados", fueron algunas de las descabelladas razones que saltaron a la luz cuando se entrevistó a los primeros. "Esas personas son descartadas de plano. Lo que se quiere es que el menor viva en lo más parecido a una familia", dice Chávez. El próximo año se sabrá si el proyecto tuvo éxito.

SEPA MÁS
4 El programa de acogimiento familiar está destinado a niños de entre 5 y 12 años que tengan familiares identificados.
4 Las personas interesadas deberán cumplir con los siguientes requisitos: tener entre 25 y 60 años de edad, ser solteros o casados, no ser aspirantes a adopción, contar con el acuerdo de todos los miembros de la familia, no tener hijos lactantes.
4 Estas personas serán evaluadas y capacitadas por psicólogos y asistentes sociales del Inabif. El apoyo logístico y técnico lo brindará la Fundación Buckner.
4 Durante los dos años que la familia acoja al menor, el Inabif supervisará su estado y, con apoyo de la fundación, darán un bono para su manutención. Mayor información al 261-9233.

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