La crisis en la pareja presidencial francesa se acentuó en los últimos meses
PARÍS [EFE]. Las semanas de rumores incesantes terminaron confirmando lo que parecía inevitable: la separación de la pareja presidencial francesa. Cecilia y Nicolas Sarkozy, que formaron durante años una mediática dupla de poder, oficializaron ayer su ruptura.
Después de anunciar a primera hora de la tarde, en un comunicado de quince palabras, la separación del matrimonio presidencial tras once años de matrimonio, el Elíseo puntualizó apenas tres horas después que los dos "se han divorciado por consentimiento mutuo".
Sarkozy, que llegó al cargo el pasado 16 de mayo, es el primer presidente francés que se separa y divorcia durante su mandato.
El Elíseo no informó sobre las modalidades jurídicas de la ruptura, pero la abogada de la actual ex pareja, Michele Cahen, reveló que el divorcio fue pronunciado el lunes pasado. "Todo se resolvió según los términos de un convenio de divorcio, que ha sido homologado por un magistrado. No ha habido ningún problema", dijo, y agregó que los dos protagonistas arreglaron por consentimiento mutuo "todas las consecuencias de su separación".
El jefe de Estado, de 52 años, y Cecilia, de 49, tienen un hijo en común, Louis, nacido en 1997, además de dos hijos y dos hijas, respectivamente, de sus primeros matrimonios. La abogada precisó que Louis, de 10 años, vivirá con su madre, pero mantendrá "contactos muy estrechos" con su padre, en virtud de la patria potestad compartida prevista por el acuerdo de divorcio.
RELACIÓN TORMENTOSA
Desde el pasado 14 de julio, Nicolas y Cecilia Sarkozy no han aparecido juntos en público en Francia. Los rumores sobre el fin de la relación eran alimentados por las repetidas y espectaculares ausencias de la primera dama en actos oficiales: no acudió a un almuerzo con los Bush en Estados Unidos en agosto y en octubre tampoco acompañó a su marido a Bulgaria, que quería homenajearla por su papel en la liberación de las enfermeras búlgaras en Libia.
Juntos desde hacía 20 años, casados en 1996 y separados en el 2005 --ella vivió una relación extramarital con un publicista, con el que fue fotografiada en Nueva York, y él la tuvo con una periodista--, la pareja exhibió su reconciliación ante las cámaras en el 2006, cuando se calentaba la campaña de las elecciones presidenciales.
Cecilia había dicho en el 2005: "¿Convertirme en primera dama? Eso me parece un tostón (...) No entro en el molde". Sin embargo, el entorno de Sarkozy admite que Cecilia tenía una gran influencia sobre su ahora ex esposo. Se dice que algunos miembros del Gobierno le deben su puesto, y que otros fueron apartados porque ella se oponía.
Isabelle Balkany, amiga de la pareja, opinó que Sarkozy está "afectado en lo hondo de su ser", pero el divorcio no tendrá "impacto en su misión". Los Sarkozy, que quisieron proyectar una imagen al estilo Kennedy en la conquista del poder, rompieron con los hábitos de la política gala, al escenificar su unión y mezclar la vida privada y pública.
EN PUNTOS
Otras célebres separaciones presidenciales
4En el Perú, Alberto Fujimori y Susana Higuchi se divorciaron en 1996, a inicios del segundo mandato del extraditado. Ella afirmó que fue encerrada en Palacio de Gobierno y denunció maltratos físicos y psicológicos durante los últimos años de matrimonio.
4La emperatriz iraní Soraya se divorció en 1958 del sha por motivos de Estado. Soraya no podía tener hijos, y por lo tanto no había sucesor al trono.
4En 1990, el presidente de Argentina Carlos Menem echó a su esposar Zulema de su residencia. Un año después se divorciaron.
4El matrimonio entre el presidente de Sudáfrica Nelson Mandela y su esposa Winnie se rompió en 1996. Mandela acusó a Winnie de adulterio.
4El presidente de Venezuela, Hugo Chávez se divorció en el 2005 de su segunda esposa, Marisabel Rodríguez, madre de su hija menor. Ella se volvió a casar, mientras que Chávez continúa sin primera dama.