Los rusos dicen que su país podría desplegar nuevos misiles en el Báltico
MOSCÚ [El Comercio/Agencias]. El presidente ruso, Vladimir Putin, dijo ayer que Estados Unidos estaba buscando formas de resolver sus diferencias sobre un planeado escudo de misiles, pero advirtió que Moscú podría volver a desplegar armas si sus preocupaciones no eran consideradas.
Washington planea colocar un interceptor de misiles en Polonia y un sistema de radares en la República Checa como parte de un escudo que dice es necesario para combatir posibles ataques con misiles de "estados poco confiables", como Irán y Corea del Norte.
Rusia dice que el escudo es una amenaza a su propia seguridad. La secretaria de Estado estadounidense, Condoleezza Rice, y el secretario de Defensa, Robert Gates, estuvieron la semana pasada en Moscú para hablar del tema.
"Los últimos contactos con nuestros colegas estadounidenses muestran que efectivamente han pensado algo sobre las propuestas que hicimos y están buscando una solución a los problemas y formas de aliviar esas preocupaciones", dijo Putin. Pero el presidente ruso afirmó, en una sesión anual de preguntas y respuestas de tres horas transmitida en vivo por la televisión estatal, que su país tomará pasos recíprocos si sus intereses no eran tomados en cuenta.
"Puedo asegurarles que ese tipo de paso está siendo preparado y que lo daremos. Dónde colocaremos qué (cosa), eso es para los especialistas del Estado Mayor ruso", agregó. No dio mayores detalles sobre qué medidas podría tomar Rusia.
Sus comentarios parecieron hacerse eco de una advertencia hecha por el primer viceprimer ministro, Sergei Ivanov, de que Rusia podría desplegar nuevos misiles, incluyendo en su enclave báltico de Kaliningrado, en respuesta al escudo antimisiles. Los generales rusos dicen que el escudo permitiría a EE.UU. explorar el territorio de Rusia hasta los Urales y que le daría al Pentágono la capacidad de derribar misiles balísticos rusos poco después de su lanzamiento.
Presidente ruso informó a Olmert
El presidente ruso, Vladimir Putin, informó al primer ministro israelí, Ehud Olmert, de visita en Moscú, de las conversaciones mantenidas a inicios de la semana en Irán.
"Sé lo mucho que lo intranquiliza el programa atómico iraní, por eso quiero informarle de los resultados de mi visita", dijo Putin a Olmert en su encuentro en el Kremlin.
Putin apoyó el martes a la cúpula iraní en la disputa atómica con Occidente, al tiempo que exigió a Teherán que coopere con la Organización Internacional de Energía Atómica (OIEA) con sede en Viena.
Según medios israelíes, Olmert acudió a Moscú para promover el endurecimiento de sanciones contra Irán. Tras su encuentro con Putin, el primer ministro hebreo anunció que llevará su iniciativa a Francia y Gran Bretaña.
El presidente ruso, Vladimir Putin, justificó su visita de esta semana a Teherán como un importante aporte a una resolución pacífica del conflicto creado por el polémico programa nuclear de Irán. "El diálogo directo conduce al éxito más rápido que la política de amenazas y sanciones", sostuvo Putin en una entrevista televisiva. Irán, agregó, es "un socio muy importante" de Rusia en el sector energético.
Con respecto a las versiones de los servicios secretos que, antes de su viaje a Irán, apuntaban a un posible atentado contra su vida, el jefe del Kremlin consideró que "no eran más que un intento de evitar la visita".