El novio de la hija del presidente regional está entre los responsables
Por Renzo Guerrero De Luna
Han tenido que pasar tres meses para que el Órgano de Control Interno (OCI) del Gobierno Regional del Cusco presente su informe sobre el caso de la sobrevaloración en la adquisición de 15 mil frazadas que se pretendía realizar como parte de la campaña para combatir el frío.
Según el estudio, se responsabiliza al director de administración, Joel Hernández Fernández, quien no respetó el Manual de Organización y Funciones (MOF).
También encuentra falta en lo hecho por el director de la Oficina de Defensa Nacional y coordinador de Operaciones de Emergencias Regionales, Jesús Ferdinán Farfán Borda, y el ex jefe de Abastecimientos y Servicios Auxiliares Edison Manrique Vilca.
El informe confirma la denuncia periodística en la que se evidenciaba una sobrevaloración en esa adquisición, motivo por el cual el procurador regional tendrá que iniciar los debidos procesos.
En esa oportunidad, el gobierno regional indicó que se debió comprar frazadas de emergencia, ya que no había en el mercado las que querían: ellos buscaban de lana, pero tuvieron que adquirir de fibra sintética. Al percatarse de ello, el Consejo Superior de Contrataciones y Adquisiciones del Estado (Consucode) impidió la compra.
Este proceso levantó revuelo por las irregularidades encontradas por el Consucode y el hecho de que el ex jefe del Departamento de Abastecimiento Edison Manrique era pareja de una de las hijas del presidente regional.
En aquella oportunidad la autoridad cusqueña dijo que no sabía del romance.
Según el informe, la compra se excedía en 49.500 soles. Se hizo una serie de cotizaciones, primero en la casa comercial Dulce Sueños, donde las frazadas costaban S/.16,5 por unidad, mientras que la tienda San Jorge, implicada en la irregularidad, las vendía a S/.19,8.