Las bolsas neoyorquinas cerraron la última jornada de la semana --que coincidió con el vigésimo aniversario del 'crack' del 19 de octubre del 1987-- con fuertes resultados negativos debido a la preocupación de los inversores institucionales por la marcha de la economía estadounidense y la debilidad del dólar frente al euro. A esto se sumó luego una nueva tendencia alcista del petróleo ligero, que cerró (US$88,60 el barril) ligeramente por debajo del precio del día anterior. Esta conducta arrastró a la mayoría de bolsas latinas, y la caída más notoria fue la de Sao Paulo, que se desplomó al caer en 3,74%.
En tanto, la Bolsa de Lima cerró la sesión en el terreno negativo arrastrada por la tendencia declinante de los mercados bursátiles de la región, en medio de los temores de una recesión de la economía de EE.UU. Además la corriente vendedora se apoderó del mercado, debido al pesimismo por los resultados corporativos al tercer trimestre del año. Los inversores dejaron de lado la calificación de grado de inversión que otorgó la calificadora canadiense DBRS a la deuda a largo plazo en moneda local y extranjera y se concentraron en liquidar posiciones para tomar beneficios, indicó un operador. Las acciones agrarias fueron las más perdedoras (-1,75%), arrastradas por la caída de Casa Grande (-2,31%), porque la empresa informó de la reducción del 66% de sus utilidades en el último trimestre. El portafolio de mineras descendió 1,30% y destacaron las mayores ventas de la minera de zinc Volcan. En el mercado de acciones se registró un movimiento financiero de S/.51,48 millones en 1.498 operaciones realizadas. Con estos resultados la plaza limeña registró en la semana una pérdida acumulada del 3,14%. Las acciones de consumo masivo fueron las más perjudicadas.