Mercado prometedor
Por Julio Escalante Rojas
Sangre, chocolate, vino tinto. Ketchup no es lo mismo que mostaza. Una mancha roja no es igual a otra amarilla, pero una mancha no borrada es una oportunidad de mejorar. "Tenemos indicadores de cuántas manchas no han salido, y enviamos reportes a nuestros locales de acopio para que nuestros trabajadores estén informados", dice Enrique Calmet, gerente general de Martinizing, una franquicia estadounidense con 14 lavanderías en Lima. Cada día una de sus dos plantas recibe en promedio más de 500 prendas. Las cadenas como Martinizing pueden tener a una persona dedicada exclusivamente a planchar puños de camisa. Y solo eso. ¿Cómo funcionan las lavanderías con un solo local?
"La lavandería es un negocio líquido 100% porque no se da crédito. Es como vender pan: me pagas y entonces te lavo, todo los días hay flujo de dinero en una lavandería", dice Carlos Gonzales Campos, gerente general de Panamerican Trading, empresa a través de la cual provee de maquinaria e incluso ayuda a armar el negocio a quienes recién comienzan.
Con la grandes edificaciones que se construyen a través de los programas de vivienda cada vez hay lugares donde más gente vive en un menor espacio. "Abrir una lavandería cerca a cualquiera de estos condominios siempre será una buena opción", dice Gonzales. "Que más gente viva en espacios reducidos ayudará a que el negocio de las lavanderías sea más dinámico", dice Calmet. Corina Quintana, directora de la capacitadora en servicios Olide, afirma que los usuarios prefieren hoy pagar por el lavado de su ropa que perder el poco tiempo que tienen.
En el caso de las empresas la tercerización de servicios de lavado resulta más económica que el costo de mantener infraestructura, equipos y personal. "Una condición básica para emprender un negocio de lavandería es conocer y segmentar el mercado, ya que los principales clientes son las empresas y no las personas individuales", dice Quintana. Estas empresas por lo general son del sector industrial y su personal necesariamente usa uniforme (laboratorios, grifos, empresas de seguridad, restaurantes) o son empresas de servicios, como hoteles, restaurantes y clínicas.
LIMPIEZA TOTAL
En el 2000 el economista Carlos Gonzales dejó su trabajo en un banco y sin saber nada de lavanderías ingresó al negocio. Compró junto a su socio Toledo Ocrospoma una lavandería industrial que solo tenía 2 máquinas y una empresa que por más de treinta años se dedicó a importar lavadoras. ¿Qué lo animó? "Casi siempre en los negocios el retorno es lento en liquidez y un banco tiene que apalancar para crecer. Sabía que como empresario nuevo me iba a ser más difícil, en cambio una lavandería es un negocio que se apalanca solo", dice Gonzales. Por su tamaño una lavandería industrial necesita una fuerte inversión. Al inicio Gonzales invirtió más de US$100.000. Hoy lava 60 toneladas al día y tiene 48 clientes corporativos entre los que se cuentan laboratorios, Bembos y la embajada de Estados Unidos.
"Limpieza no es lo mismo que lavado", dice Miguel Gibu, gerente de operaciones de lavandería Aki Dry Cleaners, que su padre fundó hace 23 años en San Borja. Si la limpieza es superficial, para Gibu el lavado es gastar más insumos para tener al cliente satisfecho.
Aki Dry Cleaners es la única lavandería en el Perú con una certificación ISO 9001-2000 en gestión de calidad. Así, todos sus procedimientos están documentados: atención de reclamos, evaluación y selección de personal, entrenamiento y capacitación, acciones correctivas y de prevención. Pero la certificación no solo le ayudó a mejorar sus procesos sino también a atraer clientes corporativos. "Tenemos clientes que también tienen ISO 9000 y requieren proveedores con la misma certificación. Esto te abre las puertas hacia un negocio nuevo", dice Miguel Gibu. ¿El resultado? Actualmente el 40% de su facturación corresponde al servicio a empresas.
MEJOR SERVICIO
"A estas lavanderías yo les he vendido las máquinas", dice Carlos Gonzales, mientras conduce su automóvil por una calle de Surco. "Mira lo cerca que están y a todas les va bien". ¿Acaso la cercanía no las perjudica para competir? No. Cuando una lavandería de barrio da el salto comprando una máquina para lavar al seco, el resto acopiará para ella. La que hace la inversión lava para las otras y luego cobra un porcentaje, pero todos ganan.
El nuevo escenario del negocio muestra a pequeños que lavan al peso. Pero también los más competitivos lo hacen. Andrés Carrión, gerente de Lava Quick Express, en Surquillo, que tiene un servicio llamado "Mejor que al peso", dice que este lavado reduce los costos del servicio, "aunque también la calidad final y quizá el tiempo de vida de las prendas si no son tratadas con buenas técnicas".Lo cierto es que la variedad de servicios dinamiza hoy la competencia entre lavanderías. Por ejemplo, además del servicio de lavandería doméstica, otra parte del negocio de Lava Quick Express es el lavado semindustrial enfocado exclusivamente en ropa blanca. Por su parte Aki Dry Cleaners proclama que es especialista en lavado de prendas finas y tiene una flota de camionetas que recoge y entrega prendas a domicilio, lo cual ha hecho que gane clientes más allá de San Borja. Y Martinizing se especializa en el tratamiento de cueros, incluso con una renovadora de zapatos. En este negocio un gancho de plástico para colgar ropa frente a otro de metal puede hacer una gran diferencia.