Por más que no aparezcan en los paneles publicitarios de cervezas o en las escenas eróticas de las películas de Hollywood, los adultos mayores, personas de 65 años para adelante, tienen vida sexual. Disfrutar del sexo nunca ha sido un placer exclusivo de los jóvenes.
A quienes quieren creer que las personas mayores no desarrollan su sexualidad, el doctor Alberto Tejada, urólogo y director médico del Instituto Andromed, les responde: "El sexo entre personas de la tercera edad es absolutamente saludable. Los que tienen este tipo de actividad tienden a vivir más y mejor, con una mejor sensación de bienestar y autoestima, ayuda a disminuir la depresión, la soledad, mejora su estado de ánimo, entre otras cosas".
Aunque el ritmo de excitación y de llegar al coito es diferente, el deseo en los adultos mayores no debería disminuir. Deben asumir su sexualidad con naturalidad.
De acuerdo, después de los 65 años, los niveles de testosterona bajan en el hombre produciendo una excitación más lenta y una eyaculación más precoz, y algunos problemas para lograr la erección. Paralelamente, en la mujer los estrógenos desaparecen con la menopausia y con ellos se va gran parte de la elasticidad vaginal, la lubricación y la sensibilidad. Sin embargo, el sexo sigue siendo una opción bastante recurrente.
El aspecto psicológico relacionado con el sexo masculino también es importante. "Para el hombre, no tener una erección y no poder culminar una penetración es un golpe terrible a su autoestima; se siente menos hombre. Sin embargo, a cierta edad el sexo no necesariamente debe relacionarse con el coito. Existen una serie de juegos sexuales o eróticos que pueden reemplazar el sexo clásico", comenta Tita Díaz, psicoterapeuta de parejas y autora del libro "Compartir".
LOS MUCHACHOS ARRIBA
Para combatir el más complicado de los síntomas de la andropausia, la disfunción eréctil, existen varias alternativas farmacológicas. "Estos medicamentos tienen un efecto vasodilatador en las estructuras del pene, lo que facilita la erección, siempre y cuando se sienta deseo sexual. Sin embargo, el paciente que no produce testosterona y que, por ende, no siente deseo, no va a tener ninguna respuesta con este tipo de tratamientos. En este caso, tendría que recibir suplementos de testosterona o DHEA en parches, cremas, pastillas o inyecciones, etc. y someterse a una evaluación urológica de próstata", asegura el doctor Tejada.
Eso sí, este tipo de medicamentos debe ser administrado bajo prescripción médica y luego de descartar interacciones negativas con otras sustancias.
LOS NIETOS MAYORES
Otro aspecto que disminuye con la edad es la posibilidad de convertirse en padres. En el hombre, la producción de espermatozoides se reduce considerablemente y, en cuanto a las mujeres, dejan de ovular antes. Aunque existen algunas excepciones bastante llamativas, como la de Charles Chaplin, que fue padre a los 78 años o, más recientemente, Julio Iglesias Puga, padre del divo español, quien le dio una nueva tía a Enriquito cuando tenía 90 años. Ambos con mujeres bastante menores que ellos.
Aunque, a decir verdad, estas son excepciones a la regla, lo más común es que los adultos mayores puedan disfrutar del sexo sin más restricciones que sus propias ganas e imaginación.
Sí se puede
50 años es el límite en el que se empiezan a sentir los problemas de disfunción eréctil.
26% de adultos mayores de entre 75 y 85 años son sexualmente activos, según un estudio realizado en Inglaterra. 31% de ellos siguen practicando sexo oral.
5 de cada 10 hombres mayores de 50 años empiezan a tener problemas sexuales. Casi el 40% reporta problemas en alcanzar y mantener la erección. La falta de interés y la precocidad son otros problemas comunes.