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Jóvenes concejales reclaman una mayor participación en la gestión municipal

El trabajo de 181 regidores en Lima recibe poco interés de las autoridades

Por Alberto Villar Campos

Ximena Cervantes está próxima a cumplir 30 años, edad que, al menos en su caso, suena más a maldición que a otra cosa. La actual concejal joven por Pueblo Libre está a un paso de dejar legalmente de serlo (según la ley, 29 años es la edad máxima para convertirse en concejal joven), pero aun así se las ingenia para ser, a vista de todos, un vendaval de juvenil idealismo.

"Eso de asociar todo lo sucio con la política es una tara", dice la politóloga que, junto a regidores de Ate-Vitarte, Chaclacayo, Puente Piedra y Villa María del Triunfo, se reunieron en el Congreso de la República con la legisladora Luciana León para opinar sobre una ley (28869) que, desde hace diez meses y por primera vez en la historia del país, permitió que 1.800 jóvenes accedieran a cargos de concejales en los gobiernos distritales y provinciales.

"Yo entré con el partido del alcalde (Fuerza Vecinal de Chaclacayo) y, al inicio, trabajamos proyectos de presupuesto participativo para jóvenes, contra la drogadicción y el pandillaje, pero he visto que el apoyo no ha sido suficiente. Tenemos ideas, pero a veces no nos dan el lugar que nos ganamos", opina Patricia Jara (22), una de los dos regidores jóvenes de los siete que tiene Chaclacayo, donde la población menor de 29 años sobrepasa las 19 mil personas de un total de 39 mil. "Actualmente, el presupuesto para estas obras es de S/.18.000 anuales, y queremos enfocarlo a este gran sector", añade.

Como ella, Juan Pablo Testino (22), concejal de Villa María del Triunfo, sostiene que el interés por sus proyectos en su distrito ha sido mínimo. "Yo formé la Escuela Municipal de Boxeo, con la que ganamos un campeonato nacional, pero el alcalde no se ha preocupado por alentar y apoyar a los jóvenes deportistas", relata.

¿FUE UN RELLENO POLÍTICO?
Luciana León (Apra), promotora de esta norma aprobada el año pasado con el objeto de renovar la política del país, señala que la capacidad de liderazgo y el compromiso son los dos puntos fuertes de este primer grupo de concejales jóvenes. "¿Pero de qué sirve esto si no les dan las herramientas para trabajar? Lamentablemente o se ven frustrados, desmotivados o empezarán a acomodarse a los no tan buenos sistemas que existen", añade.

¿Es que acaso la profecía del relleno político se cumplió? ¿Es este un proyecto que no resistió el poder de los políticos añejos del sector? A los 27 años, Edson Castro, regidor de Puente Piedra, la tiene clara: sabe que no deberá enfocar su trabajo en las trabas que este le ofrece sino en el público que representa: los más de 80 mil jóvenes (40%) de una población de 200 mil. Debido a ello, en estos diez meses ha visto la luz un proyecto por el cual se financiará los estudios universitarios de los 20 mejores alumnos que egresen del colegio de su distrito este año. "La idea es que, a través de ellos, el Gobierno vea el futuro de Puente Piedra", explica.

Finalmente, y al igual que León, Gloria Paitán, regidora de Ate-Vitarte, y Ximena Cervantes, de Pueblo Libre, celebran el ingreso de gente joven en la esfera política. "Hay mucha gente que se prepara para la gestión pública --refiere--. El conocimiento político es básico para cumplir bien nuestra función, pero, sobre todo, creo que nuestra labor es la de ser los portavoces de los vecinos y fiscalizar a través suyo. Los encargados de los municipios divorcian su labor con la persona de a pie".

Por lo pronto, y pese a los sentimientos encontrados respecto de la implementación de esta ley, los 181 concejales jóvenes de la provincia de Lima y los del resto del país buscan reforzar los lazos que los unen y luchar contra el enorme porcentaje restante que, en un futuro no muy lejano, reemplazarán. ¿Qué hace falta? La receta parece sencilla: voluntad política y apertura a las nuevas propuestas. El resto, déjenselo a ellos.

EN PUNTOS
En busca de una ley más inclusiva
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La Ley 28869, de agosto del 2006, ordenó a los partidos políticos y alianzas incluir en sus listas un 20% de postulantes jóvenes (menores de 30 años) para las elecciones municipales de noviembre de ese año .
4La congresista Luciana León señaló que uno de los objetivos no cumplidos de esta norma era que los regidores jóvenes se intercalen con el resto de postulantes en las listas. Añadió que el proyecto para conseguir que esto se cumpliera se encuentra ya en la Comisión de Constitución del Poder Legislativo, a la espera de respuesta.

DEL CONSULTOR
La salida no son las cuotas *

Hay un tema de fondo y no tiene que ver con esta ley. Y es que las cuotas no sirven para promover la participación política, salvo las de género, que resultan explicables y necesarias en nuestro país. Se dice que los jóvenes han sido excluidos y es exactamente al revés: ellos se distanciaron de la política (a fines de los 80 e inicios de los 90, cuando nació la antipolítica). Eso es grave si se considera que la política peruana se ha nutrido de los jóvenes y que ahora prácticamente ha perdido esa sangre. Pero creer que la participación se incrementará con un lugar en las listas es erróneo: los jóvenes no necesitan estos incentivos.

Cuando el porcentaje era mayor en la política, ellos no recibían ningún apoyo y más bien luchaban por sus liderazgos con otros, en igual de condiciones y dificultades. Ahora muchos son una suerte de invitados que carecen de experiencia, incluso de la mínima, que es la militancia política. La salida se halla en los partidos y en su labor de crear liderazgos atractivos. Si existieran, los jóvenes, sin duda, se adherirían y participarían. Y para eso no es necesaria ninguna ley.

* Fernando Tuesta Soldevilla. Politólogo

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