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Cristina Fernández rompió su silencio y conversó con la prensa

La primera dama y principal candidata habló por primera vez con los medios. Halagó la gestión de su esposo, el presidente Néstor Kirchner

Por Carlos Novoa Shuña. Enviado especial

BUENOS AIRES. Si no fuera por la proliferación de carteles con propaganda política, mezclada con avisos publicitarios, no se notaría que los argentinos irán este domingo a las urnas.

Ni los 30 grados de temperatura de la mañana ni la copiosa lluvia que cayó por la tarde alteraron la vida cotidiana de los bonaerenses, salvo por un detalle: la candidata oficialista Cristina Fernández de Kirchner cambió su estrategia y habló con los medios nacionales.

Durante estos tres meses de campaña, la representante del centroizquierdista Frente para la Victoria evitó todo contacto directo con la prensa y no explicó su plan de gobierno. Su lema de campaña "Sabemos lo que falta. Sabemos cómo hacerlo" fue lo único que daba algunos indicios de lo que haría en un eventual gobierno.

Pero ayer se la pudo ver y escuchar hablar de temas sensibles y que están en la primera fila de discusión en la política argentina: la economía, la inseguridad y las denuncias de corrupción a funcionarios de gobierno.

El cambio de estrategia se dio para hacer frente a las críticas sobre la falta de profundización en su discurso electoral, hecho que coincide con la apatía electoral en las calles.

La candidata del oficialismo y primera dama argentina habló por primera vez de su plan económico y sostuvo que la inversión durante el gobierno de su esposo, el presidente Néstor Kirchner, fue el mejor de los últimos 25 años, aunque admitió la necesidad de que haya mayor inversión. Agregó que el reconocimiento al presidente Kirchner se debía a que "recuperó el país, con tasas superiores al 8%, con lo que el fantasma de la desgracia económica heredada del gobierno de Menem pasó al olvido".

Así salió al frente a las numerosas críticas de opositores, quienes sostienen que hay una inflación que el gobierno de Kirchner intenta ocultar para que la candidatura de su esposa no se vea perjudicada y obtenga el triunfo en primera vuelta este domingo.

Un tema al que se refirió en una de las entrevistas del día fue el de la inseguridad que tanto preocupa a los argentinos. "La inseguridad no es un tema que pueda ser aislado de lo que es el modelo económico, de educación, de salud y de justicia en Argentina", aseguró Fernández.

La esposa del presidente Kirchner fue entrevistada por periodistas argentinos de América TV, la cadena Tres y el programa televisivo "A dos voces".

Fernández de Kirchner representa a una de las facciones del peronismo. Además es senadora y está casada desde hace 30 años con el actual presidente. "Cristina de Kirchner registra una leve mejor aceptación entre los hombres que las mujeres y tiene su sustento electoral en los sectores populares del país. En la clase media se la ve con cierto escepticismo, precisamente porque no salía a los medios de comunicación a decir cuál es su plan de gobierno, ni mucho menos a explicarlo", dijo el analista político argentino Gustavo Rossi.

Fernández también abordó el tema personal en las entrevistas de ayer. "Yo siempre me arreglé y me pinté como una puerta, creo que nací pintada", dijo en la Radio 10, en una manifiesta defensa de su obsesión por su imagen, que le ha valido numerosas críticas y burlas de sus rivales políticos.

OTROS CANDIDATOS
Los otros candidatos a la presidencia argentina realizaron diversos actos. Elisa Carrió, de la agrupación socialista Coalición Cívica, cerró su campaña en la localidad de Costa Salguero, en el gran Buenos Aires.

Alberto Rodríguez Saá, actual gobernador de San Luis, recorrió barrios periféricos de la capital. Su discurso final fue en la estación de trenes de Laferrere. Los otros candidatos, Roberto Lavagna y Ricardo López Murphy, cerraron su campaña electoral el miércoles, con actos proselitistas en Buenos Aires.

Primera dama buscó el apoyo de cordobeses
CÓRDOBA. Llegó con un impresionante séquito. Como si fuera una reina, tal vez intuyendo un triunfo que la coronaría presidenta este domingo. Era la segunda vez en una semana que Cristina Fernández de Kirchner llegaba a Córdoba. Esta vez, 8.000 personas la esperaban para un almuerzo en esta ciudad ubicada a 800 kilómetros de Buenos Aires.

Lucía un impecable vestido. Sus más cercanos seguidores evitaban que se acercaran demasiado al palco central donde Fernández de Kirchner esperaba su turno, mientras se daba aire con un abanico español, para soportar los 38 grados de temperatura en Córdoba.

Hasta la tarde de ayer, a Cristina Fernández se la había criticado mucho por hacer una campaña atípica. No concedía entrevistas a los medios de comunicación y tampoco fue vista en plazas públicas ni en discursos grandilocuentes.

La candidata presidencial y también senadora se ampara políticamente en el caudal de su esposo, el presidente Néstor Kirchner, quien ha logrado la difícil misión de recuperar la economía argentina, luego de la gran recesión del 2000.

"No hay apatía, hay tranquilidad. En esta elección no hay esa tensión de que todo puede cambiar de un momento a otro", señaló Fernández durante su encendido discurso en el que defendió la gestión de su marido.

"Cristina Fernández ha venido a reforzar su campaña en Córdoba, que es una plaza muy difícil para Kirchner. Su discurso fue muy general, exento de profundidad y propuestas", declaró a El Comercio el analista y periodista cordobés Gustavo Rossi.

LAS CIFRAS
448% es la intención de voto para Cristina Fernández, según una última encuesta del Centro de Estudios de Opinión Pública.
420% de apoyo tiene la ex legisladora Elisa Carrió, segunda en los sondeos de opinión.

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