Marcha fue en respuesta a la agresión que sufrió una menor ecuatoriana en un tren
MADRID [El Comercio/Agencias]. Bajo el lema "Todos contra el racismo" y convocados por partidos políticos, sindicatos y decenas de asociaciones pro derechos humanos y de ayuda a los inmigrantes, cientos de personas de etnias y nacionalidades diversas se concentraron ayer en la madrileña Puerta del Sol.
La convocatoria se originó por el ataque xenófobo cometido por un joven español en un tren de Barcelona (noreste de España) contra una adolescente ecuatoriana de 16 años.
La agresión, filmada por las cámaras de seguridad del tren suburbano y difundida en los medios de comunicación, causó la indignación de los españoles y de las comunidades de inmigrantes latinoamericanos.
Los manifestantes, en varias intervenciones pronunciadas durante la concentración, pidieron el endurecimiento de la legislación española contra crímenes de corte racista. El agresor, Sergi Xavier Martín Martínez, de 21 años, fue dejado en libertad pese a que previamente se había emitido una orden de arresto contra él. Incluso, otra ecuatoriana denunció que Martínez también la había agredido en un tren cuando ella estaba embarazada.
El embajador de Ecuador en España, Nicolás Issa Obando, y el líder del Movimiento contra la Intolerancia, Esteban Ibarra, estuvieron a la cabeza de la concentración, que mostraba pancartas con lemas como "¡No a las agresiones racistas!" o "Pedimos justicia y respeto".
La Federación Nacional de Asociaciones de Ecuatorianos en España (Fenadee) encabezó una convocatoria a la que asistieron diputados y numerosas organizaciones sociales.
Los manifestantes hicieron público un comunicado en el que, además de expresar su solidaridad con la joven ecuatoriana víctima de una "brutal agresión xenófoba", mostraron su total confianza en los tribunales españoles e hicieron un llamado a toda la sociedad para tomar medidas eficaces que eviten este tipo de casos.
El comunicado alertó de la existencia en la opinión pública española de colectivos, importantes aunque minoritarios, que defienden actitudes contrarias a los inmigrantes o incluso de tipo racista. "Queremos rechazar la normalización que pretenden adquirir en nuestro entorno las agresiones xenófobas y racistas, que son más frecuentes de lo que hemos estado dispuestos a reconocer", concluye el comunicado.
EL DATO
Sin remordimiento
A pesar de patear en la cara a la menor ecuatoriana, Sergi Martín nunca se mostró avergonzado. Ante los medios dijo que estaba borracho y no recordaba nada, y alardeaba de que se había hecho famoso.