Washington tomó la decisión ante la falta de voluntarios. El gremio de profesionales protestó
WASHINGTON/BAGDAD [El Comercio / Agencias]. El Gobierno de Estados Unidos tiene problemas para encontrar voluntarios que desempeñen cargos diplomáticos vacantes en Iraq, por lo que será necesario cubrir de forma obligatoria 50 puestos, la acción más amplia de este tipo desde la guerra de Vietnam, informa la prensa local.
Entre 200 y 300 diplomáticos del Departamento de Estado recibirán el próximo lunes la comunicación de que pertenecen al grupo de "candidatos preferidos", según el director general de servicio en el extranjero del Departamento, Harry K. Thomas, citado por "The Washington Post".
Se espera que algunos de ellos manifiesten entonces su voluntad de ir a Iraq. Sin embargo, si no hay suficientes candidatos, una comisión decidirá quién debe presentarse a trabajar a partir de mediados del 2008 en la embajada estadounidense en Bagdad. Thomas dio a entender que solo se aceptarán como argumento para no ir motivos de salud serios y certificados por un médico.
Según el diario, el sindicato de los diplomáticos protestó ante la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, por el eventual destino forzado. El envío a zonas de guerra de civiles no armados que no están preparados para el combate debe ocurrir solo de manera voluntaria, afirmó al periódico el vicepresidente del gremio, Steve Kashkett.
SIGUEN LOS ATAQUES
Entre tanto, la guerra continúa implacable en Iraq. Unas 32 personas, entre ellas 16 extremistas vinculados a Al Qaeda, murieron ayer en varios atentados y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, informaron fuentes policiales iraquíes. Otras ocho personas fallecieron tras la explosión de una bomba colocada junto a un restaurante en el sur de Bagdad.