Surgen edificios multifamiliares con ambientes que hasta ahora solo veíamos en televisión como piscinas y gimnasios...
Por Eduardo Lavado Gagliardi. Editor del suplemento Casa y Más
De manera acelerada, la ciudad está cambiando de cara debido al 'boom' inmobiliario que venimos experimentando en los últimos meses. Lo apreciamos al transitar por las calles y descubrir que diversas casas han cedido su lugar a moles de fierro que se elevan sobre el cielo gris limeño. Lo notamos en las reuniones del fin de semana, cuando algún amigo nos comenta que está pensando en comprarse un 'depa', pues ahora hay muchas facilidades para hacerlo. También cuando muchos empiezan a ver en el rubro inmobiliario una buena oportunidad para invertir. Y en esas conversaciones llenas de entusiasmo, nuevas terminologías como lofts, departamentos flat y condominios empiezan a aflorar cada vez más sin necesidad de ser traducidas.
¿Dónde ha estado la clave para que este gigante de concreto empiece a expandir sus tentáculos por la ciudad? La estabilidad política y económica, los programas sociales como Mivivienda, que han terminado de animar al sector privado a invertir en construcción, y las facilidades que dan los bancos para el consumidor (en solo tres años, los créditos hipotecarios han pasado de 14% anual a 8%).
Por un lado, en zonas como San Miguel, Pueblo Libre o Los Olivos la proliferación de edificios multifamiliares viene buscando satisfacer la enorme demanda de vivienda que existe en la capital. Pero el fenómeno no afecta únicamente a los sectores emergentes. Miraflores, Surco, La Molina o Barranco son distritos donde los predios han empezado a revalorarse, al punto que pueden encontrarse proyectos en los que el metro cuadrado supera los US$1.300 y bien pueden ofertarse departamentos por encima de los 150 m2 que superan los US$200.000.
Este 'boom' va permitiendo que los arquitectos den rienda suelta a las tendencias más modernas en cuanto viviendas, ofreciendo departamentos dúplex cuyos espacios se han aprovechado al máximo. También surgen edificios multifamiliares con ambientes que hasta ahora solo veíamos en series estadounidenses, como piscinas, áreas de fiesta o parrilla, guarderías y gimnasios. Y para quienes añoraban su infancia en casas con jardines y amigos del barrio, las propuestas de condominios cerrados con acogedoras viviendas de dos pisos resultan la alternativa ideal, contando, además, con el plus de la seguridad. Y junto con los arquitectos, otros grupos de profesionales como decoradores, paisajistas e incluso empresas de corretaje internacional empiezan a verse beneficiados ante las nuevas necesidades que se despiertan en los consumidores.
¿Qué debemos esperar para los próximos meses? Que las autoridades velen por el crecimiento ordenado de la ciudad, cuidando por que se respeten las zonificaciones urbanas (dónde se puede construir un edificio y qué altura máxima puede tener) para evitar colapsos en los servicios. Si se mantienen las condiciones económicas y las facilidades crediticias, que no le resulte extraño que los precios empiecen a subir, por lo que deberá recurrir a nuevas estrategias a la hora de invertir en una propiedad (comprar en planos o hacer una precancelación cuando el proyecto esté a punto de iniciarse). Síntomas de una actividad que está en plena ebullición.