Cristo Moreno recibió muestras de devoción de niños y enfermos
Para reafirmar que el más eficaz de los tratamientos médicos es la fe, miles de pacientes hospitalizados en los nosocomios Arzobispo Loayza y San Bartolomé, ubicados en la avenida Alfonso Ugarte, se apostaron ayer en las ventanas de sus habitaciones para recibir la bendición del Señor de los Milagros.
Aunque singular, situaciones así se observan constantemente tras cada recorrido procesional. No en vano el cardenal Juan Luis Cipriani declaró, durante la misa previa en la iglesia de Las Nazarenas: "En octubre Lima se convierte en la capital de la fe en América Latina". Afirmación que se confirma con la noticia de que el Cristo de Pachacamilla también recorrió el domingo las calles de Santiago de Chile, con la misma acogida que motiva a los fieles en Washington y Nueva York.
TE SIGO LOS PASOS
Las muestras de religiosidad se evidenciaron ayer durante el penúltimo recorrido del Cristo Moreno por las calles limeñas; cuando los niños y pacientes que esperaron durante horas el paso de la sagrada imagen fueron bendecidos sobre la alfombra de flores tendida para celebrar el paso del señor por la avenida Alfonso Ugarte. Las andas recibieron entonces las muestras de devoción de miles de devotos, entre rezos interrumpidos por llantos y promesas acompañadas por penitencia.
Para evitar el desorden, 2.500 agentes policiales resguardaron la zona. A su trabajo se sumó la alerta de 30 ambulancias y 20 patrulleros de la PNP convenientemente apostados a lo largo de la ruta procesional. El próximo jueves, desde las 11 a.m., las sagradas andas realizarán su último recorrido del año, nuevamente por el Cercado.
LA IMAGEN TAMBIÉN RECORRIÓ SANTIAGO
Por Moisés Ávila. Corresponsal
El Cristo Moreno también tiene su lugar en la capital chilena. Cientos de fieles, entre inmigrantes peruanos y ciudadanos chilenos, acompañaron ayer la sagrada imagen del Señor de los Milagros, que cuenta con cerca de 15 mil devotos en esta ciudad.
Las andas, que partieron desde la Catedral de Santiago, recorrieron por casi seis horas las principales arterias de la ciudad, en hombros de la Hermandad del Señor de los Milagros de Chile, que tiene unos diez años de constituida y está integrada no solo por compatriotas sino también por ciudadanos chilenos y latinoamericanos.
Al mediodía de ayer, antes de la procesión, se realizó una misa celebrada por el obispo de Ica, monseñor Guido Breña, quien viajó desde el Perú especialmente para la ocasión.