Los ejes del crecimiento son agroindustria, minería y turismo. Aumenta interés en el interior para el ingreso de más centros comerciales
Por Fernando Chevarría León
Chiclayo, Trujillo, Cajamarca, Huancayo e Ica ya no son las mismas que hace dos años, y menos que hace cinco. Hoy todo ha cambiado para bien. Hay más dinero. La gente consume más y esto es evidente con la apertura de cada vez más centros comerciales y de entretenimiento, restaurantes, farmacias, bancos, centros médicos, cines, etc.
"En los últimos dos años las ciudades del interior han experimentado un crecimiento mucho más dinámico que Lima. Y esto se da porque los ejes del crecimiento del país son la minería, la agroindustria y el turismo y ninguno de ellos pasa por Lima", afirma Rolando Arellano, presidente de Arellano Márketing, Investigación y Mercado, empresa que acaba de culminar el estudio "El consumidor de Lima y provincias 2007", que se elabora en base a una investigación en las 16 ciudades más desarrolladas del país.
Según el informe, el ingreso familiar en las ciudades de las provincias del Perú aumentó en el rango del 25% al 35% en los últimos dos años. Y si bien, explica Arellano, el promedio del ingreso familiar mensual de Lima (S/.2.082) aún supera, en el papel, al promedio del interior (su más cercano perseguidor es Cajamarca con S/.1.437 mensual), la diferencia no es tan grande si se tiene en cuenta que en el interior el costo de vida es mucho más bajo.
A su vez, Ricardo Mendoza, director de Productos Multiclientes de Arellano, indicó que el incremento experimentado en el ingreso familiar en el interior es destinado más al consumo que al ahorro. "Hay carencias y la gente primero busca cubrirlas y luego piensa en ahorrar", agregó. En ese sentido la intención de compra, por ejemplo, de artefactos eléctricos como lavadoras, DVD o microondas, llega a 28%, 23% y 21%, respectivamente.
Y si bien, como explicamos al inicio de este artículo, cada vez más operadores comerciales y de servicios arriban al interior del país, estos aún no colman las expectativas de los provincianos. "Hay un deseo de que lleguen a provincias formatos como supermercados, tiendas por departamentos, clínicas, 'home centers' y cines", explicó Mendoza. En ese sentido no llama la atención que operadores como Falabella, Ripley, Interbank, Parque Arauco y la corporación Wong estén desarrollando complejos comerciales en Piura, Trujillo, Chiclayo, Huancayo, Arequipa e Ica, entre otras ciudades, con inversiones que superan en conjunto los US$250 millones.
De otro lado, el estudio demuestra que la penetración de servicios financieros es aún muy baja, pues solo el 18% de la muestra posee alguna tarjeta de crédito, 19% una cuenta de ahorro, 7% cuenta de haberes y 6% tarjeta de débito. En el caso de los seguros personales (contra accidentes, automotriz, gastos funerarios y de vida), la penetración es casi inexistente, y, si bien en el caso de los seguros médicos el porcentaje de los afiliados llega a 28%, una buena parte de estos se explica por el sistema público.
¡Y FALTA EL CANON!
¿Seguirán mejorando las cosas en el interior? La coyuntura política y económica indica que así será. Sin embargo, para Mendoza, el crecimiento de las ciudades peruanas, excluyendo a Lima, podría ser mucho mayor si los gobiernos regionales aprovecharan y gastaran adecuadamente sus recursos de canon y regalías.
"Esa posibilidad de inversión todavía no se da plenamente, pero cuando se produzca será otro motor de crecimiento de las economías de provincias, porque va a generar empleo directo, indirecto y mayor capacidad de compra, y debe llegar a impulsar y mejorar la oferta", recomendó.
En ese sentido, la mejora en lo que respecta a infraestructura vial es crucial para el desarrollo de la inversión privada.
LAS CIFRAS
488% de la muestra en provincias señaló que el aspecto más valorado de su vida es la familia.
495% de los encuestados afirmó que prefiere comprar en bodegas y el 89%, en los mercados.
460% de los habitantes del interior señaló que su comida preferida es el pollo a la brasa. En Lima, las preferencias por este plato llegan a 69%. En el caso de platos elaborados en base a pescados y mariscos, las preferencias llegan al 30% en provincias.