Entrevista ISMAEL BENAVIDES
Por Marienella Ortiz Ramírez
Para Ismael Benavides, actual ministro de Agricultura, el despacho que lidera es uno de los más complicados de todo el aparato estatal. Según sus propias palabras: "Es un sector de muchos actores, muchos productos y que concentra mucha pobreza". Pese a esto, afirma que lo ha tomado como un reto. Aunque no lo menciona, su lucha también es contra el desánimo de los agricultores frente a las constantes marchas y contramarchas en el sector. En esta entrevista, Benavides comenta sus planes de mediano y corto plazo para el agro peruano.
¿Cómo va el proceso de reorganización del ministerio?
No es una tarea simple. Espero que para fin de año tengamos un esquema más definido y así saquemos la reestructuración adelante. Estamos trabajando con una comisión que incluye asesores externos y con gente del Banco Interamericano de Finanzas (BIF).
La anterior gestión ya avanzó en parte con la fusión de oficinas y programas ..
Se hicieron algunas cosas pero de una manera inorgánica. Lo importante es hacer una reforma integral y no poner parches.
Como parte de sus anuncios está la creación de un seguro agrario. ¿Cuál será el mecanismo de aplicación de este?
Se estudian dos opciones técnicas. Una es la planteada por la Financiera del Estado de Quebec (Canadá) y otra por el Banco Mundial. Cada cual tiene distintos modos de aplicación del seguro. También estamos trabajando con las compañías de seguro que serían las que emitirán las pólizas. Nuestra meta es que para enero del próximo año sea lanzado al mercado.
¿Qué proponen esas opciones?
En el caso del Banco Mundial, tiene un modelo de índices que se aplica en otros países, pero también estamos evaluando los modelos de Chile, Argentina y Colombia. El objetivo es sacar lo mejor de cada uno.
¿El Banco Agrario tendrá alguna participación?
Estará la banca en general. El papel del seguro es darle una cobertura adicional al agricultor, que le permita ser objeto de crédito frente a cualquier institución financiera, no solo del Banco Agrario.
¿Cuál será el futuro del Banco Agrario? ¿Se le encontró ya un socio?
Esa es la idea lamentablemente la ley salió con una limitante del 49% (de participación máxima de un socio privado). Eso restringe la posibilidad de tener socios, pero de todas maneras se sigue buscando. Ahora, en noviembre, sacaremos una norma de algunos cambios del estatuto y sobre el nombramiento del directorio, que esperamos encarrile al banco hacia una situación de eficiencia y mejoría.
¿Dentro de sus limitaciones, el banco camina bien?
No hemos tenido la oportunidad de evaluarlo. La Superintendencia de Banca y Seguros le ha hecho una visita y esperamos el informe para poder tener una información objetiva sobre su desempeño.
¿Viniendo del sector financiero, considera que el crédito es fundamental para el agro?
Hay un mito de que el agricultor siempre necesita créditos. Seguramente que sí, pero más que un crédito necesita capital. Para que tenga capital requiere que su actividad sea rentable y no lo es. Sin embargo, hoy en día el agro tiene una situación insuperable de buenos precios y esos precios van a permitirle que sea rentable, especialmente si se manejan con competitividad y costos bajos.
Usted anunció que presentará un proyecto de ley de aguas. ¿Se culminó de elaborar?
Se está elaborando y será presentado este mes en el Congreso.
En el Congreso ya se avanzó la discusión e incluso tiene un dictamen. ¿Cuál es la propuesta del Ministerio de Agricultura?
El actual proyecto de ley tiene años en el Congreso. Creo que un factor importante que hemos incluido es la regionalización que llevó a una serie de quiebres en la administración del agua, seguida de conflictos entre regiones. Por ello, presentaremos un proyecto.
¿Cuál es la diferencia con la propuesta del Congreso?
Lo que pasa es que el dictamen del Congreso está viendo una ley integral y no es que estemos en de-sacuerdo pero, dadas las circunstancias actuales y la necesidad de corregir errores y temas que surgieron con la regionalización, es necesario hacer una ley corta, mucho más ágil y operativa.
Un tema que se temía en la comisión era la supuesta privatización del agua. ¿Abordan este tema?
En el Perú todos los dueños de pozos venden su agua, no hay nada nuevo en ese esquema. Esos son tabúes y taras de algunos que manejan conceptos socialistas. Nadie le va a impedir a un agricultor que venda o canjee los excedentes de su designación de agua. Sin embargo, ese no es el tema en este momento. Nosotros estamos abocados a la gestión del agua. Por eso queremos que se apruebe una ley corta.
En el campo de las negociaciones comerciales, se ha comentado el impacto negativo que tendrá la reducción de los aranceles. ¿Cuál es su opinión?
Yo personalmente pienso que es una visión unilateral en relación a que una negociación es un toma y daca y no necesariamente se trata de eso; más bien, se busca tener una política económica más abierta y más integrada al mercado.
Con estos nuevos aranceles de los cereales no se hubiera podido negociar el ingreso de nuestros productos de agroexportación en el TLC con EE.UU.
Lo que pasa es que estamos en una situación distinta en que los precios de los cereales están altísimos y se mantendrán así 10 años, según la FAO.
¿Es verdad que México perdió motivación para negociar en su TLC con el Perú la canasta agrícola, en la medida que ya puede exportar a cero arancel su trigo hacia nuestro país?
Los de México nunca han estado proclives a abrir su mercado al Perú y están siempre poniendo peros en el tema de cítricos y paltas. No creo que el tema de los aranceles los haya desanimado.