Con pocas olas, Sofía se quedó en semifinales en el Máncora Perú Classic
Por Patrick Espejo
Máncora. Jamás había tenido tanta impotencia. Era su playa, eran sus olas, su gente y ella no pudo quedarse con la victoria. El mar no lo quiso. Pese a la oposición de las surfistas por lanzarse al agua debido a la ausencia de olas, los oficiales ordenaron que se disputara la segunda semifinal y allí fue poco lo que Sofía Mulanovich pudo hacer.
Por más que se 'montó' en una ola que la llevó hasta la orilla y a la que literalmente exprimió, no pudo remontar los excelentes puntajes que los jueces le dieron a la australiana Stephanie Gilmore, quien a la postre no solo pasó a la final, sino que, con esa suerte de las campeonas, terminó quedándose con el título del primer Máncora Perú Classic.
La 'Gringa' estaba desconsolada. No llegaron las olas y, sin ellas, era imposible sumar buenos puntajes. Había tenido un día complicado, kilométrico, corriendo los cuartos de final ante la australiana Amee Donahoe a la que ganó por amplio margen, y, con apenas 30 minutos de descanso, la semifinal.
"Quiero darles las gracias a todos y ofrecerles disculpas si en algún momento se me acercaron a pedirme una foto, pero necesitaba concentrarme. Lamentablemente me quedé. No digo más porque ahora me pongo a llorar", dijo a los aficionados durante la premiación, en la que intentó maquillar su molestia bromeándose con la gente, lanzando su ya clásico "chévere" .
LA CUARTA SEGUIDA
Si uno quisiera ser extremadamente localista, tendría que decir que en dos olas parecidas, a la peruana se le calificó con 7,60 y a la australiana con 9,17. Pero el tema de la puntuación es subjetivo. No hubo una mala elección de parte de Sofía, es que simplemente las olas no llegaron. Gilmore, en cambio, tuvo la fortuna de subirse a las dos mejores olas que llegaron durante los 30 minutos que duró la serie. Pero los fríos números dicen que la Gilmore tiene todo para ser la campeona de este año.
En realidad, y pese a todo el empuje de Mulanovich, le ha sido muy difícil doblegar a la espigada australiana de 19 años. Incluso, repasando los resultados del año veremos que le ganó las cuatro veces que se enfrentaron en estos duelos de tú a tú. Gilmore la venció en la final del Bells Beach, en los cuartos de final del Itacaré (Brasil), en la semifinal del Manly Beach (Australia) y ayer en Máncora.
SIGUE TERCERA
Quedarse en semifinales significa que suma 756 puntos, lo que la mantiene en el tercer lugar de la clasificación con 4.567 puntos. Claro que ahora la diferencia que tiene Gilmore sobre la 'Gringa' es de 941, una cifra que, como están surfeando las dos, parece complicada de reducir en las dos últimas fechas de este circuito 2007 por disputarse en Oahu (entre el 23 de noviembre y el 6 de diciembre) y en Maui (del 6 al 20 de diciembre).
Silvana Lima, la brasileña que también quedó eliminada en semifinales, sumó 756 unidades y sigue en el segundo lugar de la clasificación con 4.992.
Chelsea Hedges (la australiana campeona mundial 2005) subió al cuarto puesto (3.878), la subcampeona aquí, Layne Beachley, subió al quinto lugar (3.854) y la también australiana Samantha Cornish, eliminada en segunda ronda, retrocedió de la cuarta a la sexta colocación.
MÁNCORA EN CORTO
Orgullosos. Pese a que no pudo quedarse con el título, todos los presentes aplaudieron a Sofía. Igual la felicitaron por haber quedado entre las cuatro mejores del torneo y por haber logrado que Máncora esté en boca de todos.
Llanto. Sofía llegó al sector de prensa y se detuvo. Lucía serena. Pero la casi inmediata llegada de Inés Aljovín, su madre, rompió su serenidad. Abrazadas las dos, lloraron, se metieron debajo del estrado y allí acabó todo. Hans Firbas, su jefe de prensa, se excusó : "Hoy no dará declaraciones, muchachos. No es un buen momento".
Más tablas. Cuatro nuevas tablas fueron entregadas ayer a chicos de pocos recursos por parte del IPD y la ONG Olas para el Desarrollo. Los chicos del colegio Micaela Bastidas fueron, esta vez, los favorecidos.
Trofeo. La australiana Melanie Bartels recibió un trofeo especial, en forma de un caballito de totora, por un gesto especial. Ella, al ver uno de los videos de Sofía durante una de las largas concentraciones, le prometió entregarle una de sus tablas nuevas a una niña de San Bartolo. Melanie cumplió y se fue premiada.