Los candidatos a la presidencia de EE.UU. apelan a todo. Algunos parientes ayudan, otros no tanto...
Por Miguel Vivanco. Corresponsal
WASHINGTON. La campaña para las elecciones presidenciales del próximo año en Estados Unidos se perfila como la más cara de su historia. Hay quienes estiman que los candidatos gastarán hasta 1.000 millones de dólares antes de llegar a la Casa Blanca, pero todas las proyecciones podrían variar --a favor o en contra-- si los actuales precandidatos no controlan algunos 'problemitas' con sus familiares directos.
La senadora demócrata Hillary Rodham Clinton hasta ahora no puede convencer a su hija Chelsea (26 años) para que se involucre de lleno en su campaña presidencial. Sin embargo, la senadora con la ayuda discreta de su hija hace unos días recaudó más de 1,5 millones de dólares para su campaña en una fiesta de cumpleaños celebrada en Nueva York.
El republicano Rudolph Giuliani tuvo que apelar a su autoridad paternal para que su hija Caroline Giuliani, de 17 años, se retracte de apoyar a su actual rival político, el precandidato demócrata Barack Obama. Como si fuera poco, los dos niños en edad escolar de Barack Obama, quienes por precaución ya cuentan con protección especial del Servicio Secreto, ya sueñan con vivir en la Casa Blanca e invitar a todos sus amigos negros.
El único precandidato que no tiene ese tipo de problemas es Bill Richardson, el único candidato de origen mexicano, quien no tiene hijos con su esposa Bárbara.
LOS HIJOS
Chelsea Clinton, la única hija del ex presidente Bill Clinton y de la senadora Hillary Rodham, hoy prefiere mantenerse fuera de la campaña presidencial de su madre.
Una vez que terminó el mandato de su padre, la vida de Chelsea cobró un nuevo significado. No era más la hija del presidente y sin ese gran peso encima, comenzó a vivir su propia historia.
Ahora Chelsea Victoria Clinton no solo hace una vida social normal, sino que a sus 26 años se convirtió en una figura en el mundo de los grandes negocios. Varios de sus clientes figuran en la lista de donantes para la campaña de su madres.
La hija de la senadora Clinton es un modelo a seguir para la juventud estadounidense. Se graduó con grandes honores en la Universidad de Stanford con un posgrado en Historia, más tarde acudió a la Universidad de Oxford para estudiar la maestría en Relaciones Internacionales.
LAS ESPOSAS
Al margen de las especulaciones partidarias, los pronunciamientos políticos o los hechos anecdóticos protagonizados por los hijos de los precandidatos, no cabe la menor duda de que en la campaña presidencial 2008 las esposas ya empezaron a jugar un papel primordial.
Los ejemplos buenos o malos abundan. Judith Giuliani, la tercera esposa del precandidato republicano Rudy Giuliani, no puede ocultar su actitud arribista y su negativa a tener buenas relaciones con los hijos de su marido.
Mientras que Elizabeth Edwards, esposa del candidato demócrata John Edwards, se ha ganado el cariño y la admiración del público por su lucha contra un cáncer incurable, tornándose igual o inclusive más popular que su cónyuge.
Y Michelle Obama, esposa del senador Barack Obama, generó atención mediática cuando dijo que si "un candidato no puede manejar su propio hogar, entonces no puede administrar la Casa Blanca". Con excepción de la ama de casa y madre de cinco hijos Ann Romney, esposa del candidato republicano mormón Mitt Romney, las esposas de los candidatos son profesionales.
Elizabeth Edwards es abogada. Michelle Obama tiene títulos de Princeton y Harvard y fue vicepresidenta de un centro médico en la Universidad de Chicago.
El senador republicano John McCain es 18 años mayor que su esposa Cindy McCain, quien ha admitido una pasada adicción a los calmantes.
El popular Bill Clinton, involucrado activamente en la campaña de su esposa Hillary, puede convertirse en un inédito 'primer esposo' en la Casa Blanca.
Mientras los precandidatos evitan incurrir en errores políticos o escándalos familiares que afecten sus campañas proselitistas, los votantes estadounidenses aprovecharon las recientes fiestas por el Día de las Brujas (Halloween) para expresar de manera socarrona sus preferencias o rechazos.
Para esta festividad el republicano Rudolph Giuliani 'superó' en popularidad a la demócrata Hillary Clinton, a pesar de que las encuestas revelan que la ex primera dama sigue siendo la favorita para las elecciones de 2008 en EE.UU. Y es que todos los años, un político famoso se convierte en el protagonista de Halloween. Según la prensa neoyorquina, las máscaras de Rudolph Giuliani se agotaron rápidamente y lideraron la lista de rostros de celebridades favoritas en Nueva York.
Las máscaras del candidato demócrata Barack Obama también gozaron de gran popularidad, pues para muchos el profesor universitario es muy simpático.
BLANDOS Y DUROS
En este festival de metidas de pata, en el que cualquier cosa sirve para atacar al contrincante, nadie se salva. El precandidato presidencial republicano Fred Thompson no tuvo mejor idea que calificar a sus rivales Rudolph Giuliani y Mitt Romney de ser blandos ante el problema que plantean alrededor de 20 millones de extranjeros indocumentados en el país.
En un discurso de campaña en el estado de Georgia, Thompson se autocalificó de duro y recordó que, en 1996, cuando era senador, rechazó el concepto de ciudades santuarios, donde no se exige que las autoridades denuncien a los inmigrantes ilegales.
Al mismo tiempo, Giuliani, entonces alcalde de Nueva York, apoyaba a esas ciudades y Romney no decía nada en contra de esa política, afirmó. Pero no todo se limita a la familia directa de los candidatos, sino que en ocasión su fama se proyecta a otras latitudes. Este es el caso de la recién electa presidenta de la Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, quien hace unos dijo que "no quiere ser comparada con Hillary Clinton".
"No quiero que me identifiquen con Hillary Clinton. Con Hillary tenemos algunas coincidencias. Ambas hemos sido senadoras, abogadas y esposas de presidentes, pero no mucho más", comentó.
EN PUNTOS
4Según las últimas encuestas, la senadora por Nueva York y aspirante presidencial Hillary Clinton tiene una intención de voto del 47% en el Partido Demócrata.
4A la esposa del ex presidente Bill Clinton le sigue de lejos su colega demócrata Barack Obama, que logra un 19%.
4El sondeo, hecho por la firma Rasmussen, sitúa en tercer lugar al ex senador John Edwards con un 14%, mientras que el resto de los aspirantes a la nominación demócrata para las presidenciales de 2008 no logra superar el 3%.
4La difusión de los datos coincide con las críticas de grupos defensores de los derechos de los homosexuales a Obama por su anuncio de que en un concierto gospel organizado por su campaña para el próximo domingo actuará Donnie McClurkin, quien en el pasado ha hecho declaraciones homofóbicas.