Jay Cutler, Míster Olimpia 2006 y 2007, llegó a Lima y se encontró con los niños de Aldeas Infantiles SOS Perú
Por Pedro Canelo
El hombre más fuerte del mundo tiene una debilidad. Jay Cutler, la encarnación del Señor Increíble, tiene unos brazos de sesenta centímetros. Enormes, casi surrealistas, pero insuficientes para lo que más quisiera: cargar a todos los niños de Aldeas Infantiles SOS en Pachacámac, a cuarenta kilómetros de Lima.
Míster Olimpia en el 2006 y 2007 es un ser humano. Es de verdad. Pero sus pequeños amigos, a quienes les ha traído regalos, víveres y fotos autografiadas, no piensan lo mismo. Por eso juegan con sus bíceps y tríceps. Por eso lo jalonean. Ver (y tocar) para creer.
Es la primera vez que un Míster Olimpia aterriza en Sudamérica, es la primera vez que el Perú recibe a uno de los sucesores de Arnold Schwarzenegger.
Cutler, quien pudo visitar Lima y Arequipa el fin de semana pasado gracias a la marca Lab Nutrition, come siete veces al día, mide 1,76 m y pesa 120 kilos, sus piernas miden 76 centímetros, sus pantorrillas 50, su cintura 86, su cuello 49. Vive en Las Vegas, y (escuchen malhechores) tiene un título universitario en Justicia Criminal. Creció en una granja, trabajó en construcción y tiene dos pasatiempos: ir al cine e imaginarse en lugar de Bruce Willis o Stallone y pasear con sus tres inofensivos perros poodle/terrier. A su favorito lo llamó Body (cuerpo en inglés).
'Señor Músculos' no solo quiso dar seminarios sobre nutrición, entrenamiento y suplementación. Antes de volver a su país, quiso conocer al detalle el trabajo de Aldeas en el Perú. Se conmueve.
El hombre más fuerte del mundo no es de acero.