El dardo
Por Renato Cisneros
Así como la juventud de Reimond Manco no tendría por qué ser un criterio de exclusión de la selección (hay otras razones para discutir un eventual llamado del Sub 17), tampoco la vejez del 'Chorri' Palacios debería ser impedimento para lo mismo.
A sus treinta y tantos, creo que Palacios recibe el premio de la convocatoria por tres motivos presumibles: 1) Porque viene jugando bien (en los partidos con la 'U' y Cienciano tuvo minutos fantasmales, en los que de pronto se transfiguró en el 'Chorri' ligerito y bigotón de los noventa); 2) Porque ante el voluntario apartamiento de Juan Carlos Mariño no hay un solo jugador en la selección que tenga aptitudes creativas, más allá de los estándar (el 'Chorri', añoso y todo, las conserva); y 3) Porque a este combinado le falta un tutor anímico, que --ya sea desde la cancha, la banca o el vestuario-- imparta clases entre los 11 titulares de turno para comprender la dimensión simbólica de palabras como 'orgullo nacional', 'camiseta de Perú', 'transpiración', 'entrega', 'cojones', 'humildad' y 'autocrítica', palabras, por lo general, que no logran sortear los altos muros de la Videna.
Ahí lo veo al 'Chorri': ingresando en los últimos 20 minutos de un partido caliente, metiendo un pase largo, creando una pared, generando una falta en el área contraria, inventando una fantasía. ¿Por qué no? No le estaría quitando el puesto a nadie: solo estaría poniéndole aceite y quitándole telarañas al timón oxidado que, desde hace varios años, nadie sabe cómo manipular.