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R econozcámoslo: no estamos acostumbrados a leer bien la letra pequeña. Tampoco los rotulados de los productos de primera necesidad ni otros, como los de los juguetes y, consecuentemente, tampoco estamos habituados a exigirlos. Pero, como ha dado a conocer nuestro Diario, hay que aprender y rápido, si queremos evitar que nuestros hijos manipulen productos tóxicos de peligrosa fabricación.
En el caso de los juguetes, ahora existe nueva reglamentación que obliga a los fabricantes a incluir en las etiquetas información suficiente sobre la identificación de la empresa, la autorización sanitaria concedida por la Digesa, entre otros datos. No nos dejemos sorprender. Cuando no hallemos esa información, demandemos una explicación, denunciemos a los malos comerciantes o no compremos estos u otros productos de dudosa procedencia.
La Digesa y el Indecopi, como responsables de la defensa del consumidor, también tienen responsabilidad: deben actuar no por reacción ni ante la denuncia periodística, sino permanentemente para controlar, sobre todo en estas fiestas navideñas, que juguetes tóxicos de origen informal no sean vendidos indiscriminadamente.