Salvatore Lo Piccolo era considerado fugitivo desde hace 23 años. Hubo cruce de fuego durante operación realizada por 40 policías
ROMA [El Comercio/Agencias]. Las autoridades italianas asestaron ayer un duro golpe a la mafia siciliana con la detención de Salvatore Lo Piccolo, considerado el nuevo padrino de la Cosa Nostra, tras la detención el año pasado del temido capo supremo Bernardo Provenzano.
Lo Piccolo (65), fugitivo desde hace 23 años y calificado como un hombre de la vieja escuela por su cercanía a Provenzano, fue detenido durante una reunión con otros importantes capos en una casa de campo en Giardinello, unos 15 kilómetros al oeste de Palermo.
Junto con el nuevo padrino fueron capturados en la misma operación su hijo Alessandro (32), fugitivo desde hace 7 años, así como Andrea Adamo y Gaspari Pulizzi. Todos los detenidos figuraban en la lista de las 30 personas más buscadas en Italia.
"Se trata de un resultado extraordinario porque demuestra que se puede golpear la cúspide de la Cosa Nostra. Ninguna organización puede sobrevivir sin sus líderes y no le daremos tregua a la mafia para reorganizarse", declaró satisfecho el ministro del Interior, Giuliano Amato.
Lo Piccolo relevó a Provenzano, quien dominó la organización criminal por más de 40 años desde la clandestinidad, de donde ordenaba matanzas, lanzaba amenazas, controlaba tráficos ilícitos y manejaba el complejo sistema de extorsiones y licitaciones públicas. El nuevo padrino de la organización le disputó el cargo de heredero de la Cosa Nostra a Matteo Messina Denaro, llamado el 'Príncipe de Trapani' (46).
Según los expertos, Lo Piccolo era un elemento clave para el control del sistema económico de la mafia siciliana. "A partir de hoy la economía siciliana puede sentirse más libre, lo que va a favorecer el desarrollo y a los empresarios honestos", comentó el ministro Amato.
"Lo Piccolo era el único con la capacidad de sustituir a Provenzano. Como jefe de la mafia de Palermo intentaba ocupar el cargo de capo supremo", admitió el procurador amtimafia Piero Grasso.
Según fuentes sicilianas, en el último año Lo Piccolo reanudó las difíciles relaciones con los llamados primos de Estados Unidos, entre ellos varios miembros de las célebres familias Inzerillo y Baladamenti, protagonistas en la década del ochenta de una sangrienta guerra entre clanes.
La nueva alianza, con ramificaciones en Estados Unidos y Brasil, tenía como objetivo reforzar el tráfico de droga, entre los negocios más jugosos de la Cosa Nostra.
CRUCE DE FUEGO
Unos cuarenta policías participaron ayer en la operación, durante la cual hubo cruce de fuego, ya que los mafiosos estaban armados, aunque ninguno resultó herido.
"Papá, te amo", gritó varias veces el hijo de Lo Piccolo cuando se entregó.
La detención del nuevo líder de la organización criminal ocurrió en un momento emblemático para Sicilia, ya que ayer se conmemoraron las víctimas de la mafia por el Día de la Memoria.
"La mafia ha sufrido un golpe mortal", declaró por su parte el presidente de la región de Sicilia, Salvatore Cuffaro.
Se considera que la mafia italiana (Cosa Nostra, Camorra napolitana, N'Drangheta calabresa y Sacra Corona Unita de Apulia) es la mayor empresa de Italia y factura unos 90.000 millones de euros al año, cerca del 7% del producto bruto interno (PBI), según un reciente informe de la asociación de comerciantes italianos Confesercenti.
PERFIL
De chofer de padrino a jefe de jefes
ROMA [EFE]. Salvatore Lo Piccolo, jefe de la organización criminal Cosa Nostra, comenzó su carrera ilícita como chofer y guardaespaldas del que fue conocido como 'Padrino de San Lorenzo', Rosario Riccobono, asesinado durante la guerra de clanes de 1980.
Pero como todo mafioso, su leyenda negra particular se escribe con pocos datos biográficos, porque la discreción sigue siendo un valor, amén de una necesidad, en la organización mafiosa.
Lo Piccolo ha estado siempre vinculado a la localidad de San Lorenzo, que daba gentilicio a su padrino Riccobono, situada en el extrarradio de Palermo, la capital de la isla sureña de Sicilia de la que es natural.
Después de la muerte de su jefe Riccobono, Lo Piccolo se alineó con el clan de los corleoneses: Salvatore 'Toto' Riina y Bernardo Provenzano, sus dos predecesores al frente de la organización mafiosa. Todo ello le valió para llegar a ser jefe de jefes de la Cosa Nostra en el 2006.