Por: Mario Fernández G. |
En su momento hizo lo que Manuel Burga hoy no hace: renunciar. Francisco Lombardi (tacneño, 58 años) se fue de la Videna hace un par de años, cuando perdió el crédito de la gente y su apellido se asoció a la triste casta de dirigentes derrotados. El Comercio lo criticó más de una vez y hoy lo entrevista para preguntarle, entre otras cosas, por qué su ex socio y todavía amigo se aferra de modo tan obstinado a la Federación Peruana de Fútbol (FPF).
¿Debe irse Manuel Burga?
Sería lo mejor. No se puede intentar ser presidente de la FPF sin tener una federación representativa en la cual no estén la 'U', Alianza Lima y Cristal. Hoy el vicepresidente es un señor (Carlos Silvestri) que recién entró este año al fútbol y hay una posibilidad importante que descienda su equipo (Municipal). Si le pasa algo a Manuel, tendríamos a Silvestri, que ganó la elección por un solo voto, sin haber participado en todo el ascenso, como presidente. Un señor que tiene menos de un año de historia, con un equipo con problemas, sin estadio, con deudas porque no paga. ¿Entonces qué representatividad tiene esta FPF? Insisto, no puedes ir en contra de todo.
¿Se lo ha dicho? Porque parece que Burga no escucha a nadie...
Se lo he dicho más de una vez. Garantizo que Manuel es honesto, pero me parece que ha llevado las cosas a un punto muy imprevisible y que puede generar una depresión muy importante para el fútbol peruano. No entiendo, conociéndolo, cuál es su terquedad y obsesión de continuar en un entorno tan adverso. Además, mantiene un problema que en su caso es gravísimo: su alejamiento tan grande de una prensa que no le reconoce mérito alguno.
¿Mala prensa? ¿A qué se refiere exactamente?
No ha tenido un aparato apropiado que sepa hacer visibles sus logros. Pensemos que desde que entró Manuel no hay deudas. Es un paso muy importante, pues el fútbol profesional peruano era bastante informal. Hoy un equipo que no paga no puede jugar.
Pero hay futbolistas impagos que siguen jugando.
No. A los tres meses si un jugador va a la FPF ese equipo inmediatamente queda suspendido. Si no lo hace, es su problema porque la FPF no puede estar viendo qué planilla se está pagando y cuál no. Fue un paso importante. Los otros fueron el Mundial Sub 17 y la Copa América, impecables. Sin embargo, admito que no tiene sentido que Burga simplemente por el hecho de que tiene a la FIFA como aliado diga: "Voy a seguir adelante aunque deba poner en peligro todo lo que hay por delante". Eso está mal.
¿Si usted fuera Manuel Burga, qué haría?
Yo no hubiera llegado a esta situación. ¿Por qué cree que renuncié? Porque me di cuenta de que no se podían hacer los cambios prometidos. La mayor oposición venía de los clubes que no querían cambiar. Acuérdense que un año dejamos el fútbol sin descenso para que los clubes hicieran sus canchas para menores y tribunas para dos mil personas y ninguno las hizo. Tuvimos que volver a poner el descenso y esto es responsabilidad exclusiva de los clubes rentados. Vino el tema de ir cambiando el sistema de sociedades anónimas y tampoco se quiso hacer. Entonces hay un momento en que te das cuenta de que no puedes hacer lo que prometiste y es lo que yo sentí. Aparte que había personas dentro en la federación con las que no estaba de acuerdo.
¿Quiénes eran? ¿Ames, Juvenal Silva?
No voy a decir nombres. Solo digo que no me refiero a Manuel. Era una coyuntura en la que nada se podría lograr y opté por dar un paso al costado.
La terquedad de Burga nos puede costar la desafiliación. ¿Usted, como el 71% de peruanos, está de acuerdo con que nos sancionen a cambio de que él se vaya?
Una cosa no necesariamente implica la otra. Mucha prensa cree que al quedar desafiliado quedas fuera del Mundial y listo, se arregla todo. Las consecuencias que esto va a tener serán una hecatombe, gravísimas. El problema es que los jugadores quedarán automáticamente libres, no necesitarán ni siquiera su carta-pase. Lo más triste de todo es que una vez que pase toda esta catástrofe --por lo menos es lo que visualizo y conozco-- deberá regresar el presidente (Burga) que ha sido sacado. Sería una situación de absoluto caos porque evidentemente Manuel ha llegado a un punto en el cual tiene semejante rechazo público que volver a ponerlo es como si la FIFA te lo impusiera y esto es bien difícil de lograr. La riña FPF vs. Instituto Peruano del Deporte (IPD) puede traer un costo incalculable.
¿Pero por qué cree que Burga no adecuó sus estatutos a la nueva Ley del Deporte?
Porque había cosas que se anteponían a dictados precisos de la FIFA. Aceptar, por ejemplo, la autoridad del IPD en una serie de temas; que el personal de la FPF fuera empleado público y otros detalles incompatibles si los aceptaba Manuel en ese momento. Tuvo que consultar a la FIFA y le dijeron que no correspondía. Burga no le hizo caso a la sanción porque lo castigó un consejo del IPD que lamentablemente es nombrado por el gobierno. Y eso la FIFA no lo tolera.
¿Debe siempre la FIFA mantener ese sentido de autoridad?
Claro. Si no, ocurriría lo del boxeo, donde empezaron a formarse asociaciones diferentes y todo se fue al agua. Hoy día nadie sabe quién es campeón de nada en el boxeo. Se subdivide y es lo que quiere hacer el Grupo de los 14 en Europa en plena rebeldía contra la FIFA. No lo han logrado hacer todavía.
Entonces usted da por descontado que una vez desafiliados, la FIFA tratará de imponer otra vez a Burga...
Claro. No es que la FIFA trate de imponer cosas al Perú. Lo que la FIFA hace es respetar el estatuto aprobado de la FPF, que es la forma democrática de elegir a las autoridades. Lo que la FIFA no quiere es que autoridades políticas utilicen el fútbol para su beneficio. Por eso se hace un estatuto en cada país y se aprueba. Este estatuto, lamentablemente, ha sido modificado por el cambio de la ley que hizo el congresista Renzo Reggiardo, que permitió votar a las 25 departamentales en lugar de las 11 que había antes. Así le dio más facilidades a Burga para que fuera reelegido. Eso nadie lo dice.
¿Pero más que perjudicarlo, Reggiardo ayudó a reelegir a Burga?
Vea: que las departamentales tengan un poder de decisión por encima de los clubes profesionales es una locura. Son 25. Acá no nos vamos a engañar, acá quienes deberían gobernar el fútbol peruano son los clubes profesionales, que son los que hacen el fútbol. Y eso lo ha creado la ley de Reggiardo. Un día me llamó Manuel --cuando no era ya parte de la FPF-- y me dijo que no le quedaba más alternativa que aceptar esto (la votación de las 25 del interior) porque se iba a poner en rebeldía. No puedo contar más. No hubo un manejo adecuado del tema y en esto incluyo a Burga.
Le recomienda irse, entonces.
Ya le dije, yo no hubiera llegado hasta este punto.
LA COMISIÓN SILVA
¿CÓMO PUEDE PAGAR US$8 MIL?
¿Es partidario de las comisiones mundialistas?
Ya lo declaré varias veces, incluso a El Comercio. Me parece que la FPF debe tomar directamente la dirección de los seleccionados.
Bueno, usted se opone, pero en su momento dirigió una, la del 94...
Le pregunto: ¿Cómo se puede pagar ocho mil dólares por triunfo y cuatro mil por empate? Con nosotros no ocurrió esto y solamente se les fijó un excelente premio si alcanzaban la clasificación.
¿Hizo bien la comisión en cambiar a Uribe?
En mi opinión este proceso empezó mal desde el momento en que llaman a Oblitas, la persona de mayor aceptación, le ofrecen el cargo y cuando se creía que estaba contratado, Juan Carlos se entera por la prensa de que era Uribe el nominado. A una comisión que empieza haciendo eso ya no se le puede dar crédito. Allí se empieza mal, como lo que ocurre hoy en la FPF.
¿Juvenal Silva y José Mallqui deben renunciar por incompatibilidad de funciones?
Lo suyo era un tema más ético que otra cosa. Es obvio que no cobran dinero y no tienen un horario fijo, pero sería mejor que un congresista no estuviera allí. Mucho más con lo que pasa hoy en la FPF. Hay personas vinculadas al universo político que están dentro de la FPF. Todo está mezclado.