Por: Úrsula Freundt-Thurne. Periodista |
>"Querer comprender" es el título de la retadora campaña publicitaria que acaba de lanzar el diario "El País" de España y que está dirigida, según se explica, al lector que "quiere comprender la realidad que lo rodea". Se trata de una propuesta que intenta captar la atención de las nuevas generaciones que viven rodeadas de 'ruidos'; de una campaña pensada --según la versión digital del diario-- para un lector "global, moderno, plural, independiente y multimedia".
Más allá del nuevo lema "El periódico global en español", Querer comprender implica que la pelota no está solo en la cancha de quienes informan, sino que exige de un trabajo compartido, de una actitud activa de quienes buscan y consumen información. Implica contextualizar los hechos, analizar e interpretar las informaciones que se reciben mientras se revalora la reflexión.
Ante las ricas posibilidades de contar con múltiples y novedosos formatos, ante el nacimiento de nuevos lenguajes que estructuran las narraciones, ante las múltiples formas de acceder a oportunas y creativas publicaciones gratuitas, algunos medios impresos no solo han propuesto reformularse y competir, sino --y ello me parece indispensable-- evidenciar también sus incalculables activos intangibles y sus comprobadas ventajas competitivas.
"The Washington Post", por ejemplo, tiene claro, entre otros, que el valor de su marca está estrechamente vinculado al periodismo de investigación que ejerce. Reconoce que debe invertir e insistir cuidadosamente en él y que es comprensible que cuente, según la revista "Fortune", con un staff de aproximadamente 25 reporteros de investigación, nueve de los cuales se han hecho acreedores de premios Pulitzer.
Periodísticamente hablando, la nueva campaña publicitaria del diario español sorprende porque mientras muchos nuevos medios insisten en el valor de la fragmentación de las audiencias, esta propuesta se dirige a un público "heterogéneo", "ávido por comprender la realidad, sin fronteras de edad ni geográficas", a una audiencia repartida por todo el mundo. No es gratuito entonces el heterogéneo paisaje urbano seleccionado --Shangái--, para rodar el comercial. Allí aparece un joven que recita una poesía callejera, mientras se desplaza libremente por el malecón del río Huangpu y el Bund, imponente zona de la ciudad; a través del centro financiero de Pudong Park; Nanjing Road, importante zona comercial; Pu Fa, zona con edificios de estilo europeo, así como por calles atiborradas de personas de diferentes edades.
La nueva propuesta de "El País", diario que nació hace 31 años, plantea captar nuevos públicos, así como fidelizar a las cada vez más volátiles audiencias cuyo modo de consumir informaciones y medios resulta indispensable comprender si lo que deseamos es acercarnos seriamente a ellos.
Como señala John Lavine, director de la Carrera de Periodismo de la prestigiosa Medill Northwestern University, Chicago, en un mundo de medios digitales inalámbricos que plantean nuevas formas de transmisión de la información, los ganadores serán quienes puedan hacer, al menos, cuatro cosas:
1. Crear una historia o mensaje relevante y diferenciado,
2.Motivar a la audiencia a pasar más tiempo con la historia o mensaje,
3.Facilitar una interacción fácil e inteligente cuándo, dónde y cómo el consumidor la quiera,
4.Aprender de, trabajar o competir con ciudadanos que creen, construyan y ensamblen información que les interesa.
Es lo que implícitamente se plantea "El País" cuando finalmente llega al retador "Querer comprender". En el espacio de las nuevas tecnologías de la comunicación, los mensajes tendrán verdadero sentido y utilidad en la medida en que las audiencias se reconozcan en ellos y acepten, además, el papel que les toca jugar como coautores de los mismos.
Ya lo decía Javier Moreno, director de "El País": "Un periódico es, entre otras muchas cosas, una mirada compartida con sus lectores a lo largo de los años".