Ropa para víctimas se almacena desde el lunes en local del concejo distrital. Ayuda debió ser distribuida al día siguiente de su recepción
Por José Rosales Vargas
Unos niños corren descalzos sobre la tibia arena del caserío de Cerro Prieto, una de las localidades de Ica afectadas por el terremoto de agosto, mientras sus padres se agolpan en las afueras del local de la Municipalidad Distrital de Salas-Guadalupe, en donde se acumulan desde el último lunes unos 800 kilos de ropa, zapatos, frazadas y útiles escolares donados para los damnificados por el Gobierno Regional de Ica.
Pese a la evidente necesidad de la población de Cerro Prieto, ubicada a diez kilómetros al noreste de la ciudad iqueña, la donación recibida se encontraba almacenada al interior del local, por lo que los pobladores decidieron ingresar y ver por qué esta no era repartida. La sorpresa fue grande al descubrir que algunos fardos de ropa habían sido guardados en los servicios higiénicos. Ello causó la indignación de la población, que exigía la presencia del alcalde distrital Juan Carlos Lavarello Quijandría para que procediera a la distribución de las donaciones y explicara el destino que se pretendía dar a los fardos escondidos.
Ante la ausencia de Lavarello se hizo presente el teniente alcalde Ezequiel Peña Lovera, quien comentó que el alcalde había viajado a Lima para realizar algunos trámites. Asimismo, admitió desconocer la llegada de estas donaciones, la cantidad de las mismas, así como la existencia de un padrón de beneficiarios para proceder a la entrega de lo donado.
Ante la creciente indignación de la población, el teniente gobernador del caserío Manuel Ramírez Huayanca intervino para apaciguar los ánimos y solicitó la intervención de la policía, a fin de que se levantara un acta de lo donado.
DISTRIBUCIÓN INMEDIATA
Según Ramírez, los dispositivos de emergencia dados por el Gobierno Central ordenan que las donaciones sean distribuidas al día siguiente de su recepción. En este caso, debieron ser entregadas el martes 6. Por ello, no descartó formular una denuncia penal contra el alcalde distrital al no tomar en cuenta que Cerro Prieto fue uno de los más afectados por el terremoto y, pese a ello, uno de los que menor ayuda ha recibido hasta el momento.
Tras la decisión adoptada por la autoridad, las madres de familia congregadas en las afueras del concejo distrital debieron retornar a sus casas con las manos vacías. "A excepción de algunos alimentos que se nos brindó hace tres semanas en los comedores populares no hemos recibido mayor ayuda después del terremoto", afirmó Berenis Fajardo Barrera, mientras se alejaba del lugar con su hijo en brazos.
LAS CIFRAS
3.000
habitantes viven en Cerro Prieto. Ellos han sido declarados damnificados en un 95%.
92%
de las 495 viviendas que existían en este poblado han sido declaradas inhabitables tras el terremoto.
1.800
niños menores de 11 años forman parte de la población damnificada de Cerro Prieto.