Edición impresa

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google

Imagina

Por Carmen Vildoso

Para quienes transitan por los distritos más céntricos de Lima, los carteles de la empresa Imagina son parte del paisaje urbano. Se encuentran en San Isidro, en la avenida San Felipe, en Jesús María, en Miraflores y quién sabe dónde más. Publicitan una forma de vida ideal, que sería el súmmum de la modernidad. Una esbelta y joven mujer flota sobre una superficie que parece agua; con los brazos extendidos; si quisiera, podría volar.

"¿Tienes terrenos de más de 1.000 metros cuadrados que te interese vender? Buscamos desarrollar proyectos inmobiliarios en casi todos los distritos de Lima. Mándanos tus datos". Ese mensaje, que aparece en la página web del grupo Imagina en el Perú, sociedad vinculada al grupo Ripley, ilustra bien sus planes. Sus proyectos se caracterizan por una gran escala y por una oferta relativamente diversificada en términos de precio. Uno de ellos, denominado Concepto & Estilo, consiste en una torre de 49 departamentos de 1, 2 o 3 dormitorios, ubicada en el corazón de San Isidro, en la avenida Sánchez Carrión (antes Pershing). Está equipada con gimnasio, sauna, sala de adultos, sala de niños, piscina y sala de Internet. Mientras que Parque San Felipe es ofrecido como un edificio para quienes buscan una vivienda por San Isidro sin los costos prediales de ese distrito. Los costos se reducen por la cantidad de departamentos construidos: 223, distribuidos en dos torres, una de diecinueve y la otra de quince pisos. A Imagina no le falta una estrategia de responsabilidad social. Ha suscrito un convenio con Fe y Alegría, comprometiéndose a donar 15 mil dólares por cada cien departamentos vendidos para implementar y construir escuelas en las zonas más empobrecidas del país.

Los carteles de Imagina, al mismo tiempo, son una suerte de epitafio para las casas señoriales. Como se ha dado a conocer, la amplia y bella casa que ocupa la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) --que fue de la familia Prado-- está en la mira de Imagina, que ha levantado al frente de ella dos inmensas torres. Se trata de una zona en la que hay un intenso tránsito. Hace poco, en la esquina más cercana, donde se cruzan tres avenidas --Reducto, 28 de Julio y Vasco Núñez de Balboa-- se produjo un accidente, causado por el conductor de un auto particular que no respetó la luz roja del semáforo. En este hecho resultaron heridas varias personas, incluyendo un trabajador de la PCM. Ampliando el encuadre: la imagen de una grácil mujer que se eleva por encima de las angustias vitales desde lo alto de una torre, mientras que, abajo, un grupo de pasajeros es zarandeado dentro de un vehículo público por un conductor irresponsable ofrece un contraste que puede verse como una metáfora de nuestra caótica modernidad.

¿Podemos imaginar una modernidad distinta y hacerla realidad? Seguramente que sí, con dosis mayores de creatividad, eficiencia y democracia en la planificación urbana, así como en la convivencia cotidiana.

* SECRETARIA TÉCNICA DEL ACUERDO NACIONAL

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google