EL DEPORTE PUEDE CONVERTIRSE EN UNA ALTERNATIVA PARA EL TURISMO. ESA ES LA MEJOR LECCIÓN QUE DEJÓ EL PERÚ CLASSIC, EL TORNEO DE SURF QUE TRAJO A MUCHOS TURISTAS A MÁNCORA
Por Patrick Espejo M.
La mejor demostración de que el deporte puede convertirse, en corto plazo, en una alternativa distinta para el turismo fue lo vivido hace dos semanas en Máncora, cuando allí se disputó el Perú Classic, torneos que fue la sexta fecha del circuito mundial de surf femenino. La capacidad hotelera estuvo copada, los restaurantes tuvieron casi tanta vida como durante el verano o fin de año y el movimiento económico en esa semana fue generoso.
Existe la idea en las autoridades deportivas y gubernamentales de fomentar este tipo de torneo que pueda traer a distintos viajeros y a los amantes de la aventura. Los más de 3.000 kilómetros de costa del país tienen diferentes tipos de olas, pero no han sido debidamente explotados.
Arturo Woodman, presidente del IPD, comentaba días atrás que Costa Rica recibe un promedio de 125 mil turistas por concepto de deporte y que aquí apenas si se llega a los 25 mil. "Tenemos playas impresionantes y olas que, aseguran los especialistas, son las mejores del mundo. Pues eso es lo que tenemos que promocionar", decía mientras entregaba tablas donadas desde Australia a un grupo de escolares de Lobitos, el lugar donde se disputaría el próximo año la escala del circuito mundial femenino.
Parte del 'boom' que ha significado el surf peruano se lo debemos a Sofía Mulanovich. La campeona mundial del 2004 llevó a las playas peruanas a una dimensión poco conocida. Sin querer queriendo, dio a conocer el producto nacional en el mundo.
A GUSTO DEL CLIENTE
Pero la idea no es que todo el peso de este turismo alternativo se lo lleve la tabla hawaiana. Hay muchos otros deportes que pueden captar el interés internacional. Está el ciclismo de montaña ayudado por la variada topografía peruana, el andinismo en la Cordillera de los Andes, el canotaje en Tumbes, Cañete, Santa o el Colca, el parapente y la pesca y el buceo.
La variedad está servida. Pero todo no se podrá lograr sin la debida promoción internacional. Esa es la gran tarea que tiene el Estado de aquí en adelante.