Según Cabanillas, la injerencia se da a través de programas de alfabetización. Vocero de sindicato admite coincidencias con plan educativo venezolano
Por Ítalo Sifuentes Alemán
La presidenta de la Comisión de Defensa del Congreso, Mercedes Cabanillas, advirtió ayer que la facción gremial del magisterio denominada Comité Nacional de Reconstrucción (Conare) del Sutep, dirigida por Robert Huaynalaya Campusano, viene tomando contacto con las coordinadoras bolivarianas que impulsa el presidente venezolano, Hugo Chávez, para promover un programa de alfabetización en diferentes escuelas públicas del país.
Un informe de la Dirección Nacional de Inteligencia (DINI) al que tuvo acceso este Diario reveló que no solo la facción de Huaynalaya colaboraría con la causa chavista, sino también la facción del Sutep vinculada a Patria Roja, la cual es dirigida por Luis Muñoz Alvarado y Wilson Baca Altamirano.
Según el informe de la DINI, la coordinadora bolivariana aprovechará las alianzas que mantiene con estas facciones para promover la formación de organizaciones prochavistas de profesores, auxiliares de educación y estudiantes de secundaria de los centros educativos nacionales.
Así las cosas, las escuelas se convertirían en centros de coordinación y captación de seguidores del chavismo, incluidos los padres de familia a cuyos hijos se les ofrecería becas de estudio en Venezuela, país cuya embajada en nuestro país no se pronunció al respecto luego de ser varias veces consultada.
Quien sí respondió fue Baca Altamirano indicando que en el Sutep no hay facciones, pero sí alguna coincidencia con el proyecto educativo venezolano. "El modelo pedagógico que promovemos rescata aportes nacionales y latinoamericanos y la total gratuidad de la educación. Tenemos independencia política del Gobierno Peruano y también de gobiernos extranjeros. Aquí hay una paranoia del Gobierno", subrayó.
Cabanillas señaló que preocupaba que en Puno estuvieran empezando a calar los proyectos chavistas, pues en esa región la Coordinadora Bolivariana impulsa programas de alfabetización llamados Yo sí Puedo y Yo sí Puedo Seguir, que tendrían metodologías y contenidos de programas de alfabetización cubanos tomados por Venezuela desde el 2003 y que en algún momento se practicaron en Bolivia y Ecuador.
PREOCUPAN LOS CONTENIDOS
Según Cabanillas, en el caso del Movimiento Bolivariano y Huaynalaya Campusano, los objetivos son bien claros: difundir la ideología y conceptos del socialismo basados en los pilares políticos que ha ido promoviendo en la región el presidente Chávez, es decir, del pensamiento chavista.
"Esto no es novedad porque ya están actuando en el sector Salud a través de la Operación Milagro para operación de ojos, y en encuentros con pequeños y medianos comerciantes y desde julio buscan establecer contacto con determinadas organizaciones sociales. Puede haber una transferencia o uso de determinada tecnología y metodología alfabetizadora, pero lo que preocupa son los contenidos que se vayan a difundir en las escuelas. Los distintos niveles de gobierno tienen que estar alertas, pues se trata de un tema estratégico, sensible, de prioridad para los intereses del país", manifestó Cabanillas.
Según el informe de la DINA, la denominada ideología chavista busca penetrar en el magisterio, pues representa el grupo social más numeroso con más de 300.000 docentes en todo el país y porque en todo conflicto desempeña un papel significativo al recurrir su dirigencia a la violencia y porque afecta a millones de estudiantes.
La ex ministra de Educación precisó también que los programas de alfabetización del Perú no requieren de un apoyo material o de contenidos porque los tenemos a través de programas incluso de carácter intersectorial.
"En este momento el Perú tiene recursos económicos y es interés del Estado asumir esta tarea con colaboración de las universidades y los colegios profesionales", puntualizó Cabanillas.
PRECISIONES
Se reúnen desde el mes de julio
Centro y sur del país
Según el informe de la Dirección Nacional de Inteligencia (DINI), el interés del movimiento bolivariano es ampliar su mensaje hacia la sierra centro y sur del país, lugares donde la facción del Sutep de Robert Huaynalaya tiene sus bases principales. El acercamiento entre ambos grupos se inició en julio de este año, cuando Alejandro Pillaca Rodríguez, dirigente de la coordinadora Otro Mundo es Posible, y Huaynalaya se reunieron para coordinar el apoyo logístico en futuras medidas de fuerza contra el Gobierno.
Con Patria Roja
Dicha coordinadora mantiene vinculaciones con Patria Roja, que a su vez controla el Sutep y la Derrama Magisterial. Esta situación coloca a la Coordinadora Bolivariana del Perú en una posición estratégica para introducir la ideología chavista.