Tras el terremoto que asoló el sur del país, la Cancillería del Perú instruyó a las representaciones diplomáticas indicándoles que las donaciones para los damnificados se hicieran a través de Defensa Civil. Ante ello, un grupo de peruanos residentes en Ecuador entregó al embajador del Perú en ese país, Óscar Maúrtua de Romaña, la suma de 10 mil dólares, dinero recaudado en un bingo en beneficio de los damnificados.
El dinero fue depositado en una cuenta del Banco de Pichincha de Quito, pero posteriormente dicha entidad giró un cheque a nombre de Eliane Karp para que sea cobrado en el City Bank. Previo acuerdo con los donantes (existiría un video probatorio), Karp endosó dicho cheque a favor de la Fundación Pacha por el Cambio, entidad que a su vez hizo una transferencia a Foncodes para la construcción del Centro Artesanal Munay Tyka (Cusco).
El doctor Víctor Pérez Liendo, integrante del grupo de abogados que defiende a Eliane Karp y a Alejandro Toledo, indicó que el dinero no era recurso del Estado Peruano puesto que había sido producto de una actividad privada (bingo). Dijo, además, que la cuenta donde se depositó no era oficial, sino 'oficiosa', debido a que, si bien había sido tramitada por la embajada peruana, no cumplía con una serie de requisitos exigidos por las normas oficiales peruanas.
Bajo ese razonamiento, insistió en que no hubo malversación de fondos y que el dinero se usó en la construcción del centro artesanal para los pobres.