Gattuso cuenta su historia en el libro "Quien nace cuadrado no muere redondo"
Por Ahmed Alava
Pocos creerían que Gennaro Gattuso, el mítico volante de marca italiano que se ganó el apodo de 'Pitbull' no solo por el parecido de su rostro con el del can sino también por sus toscos modales dentro y fuera del campo, lleva en su interior aquella personalidad sensible propia de los que deciden resumir su vida en las páginas de un libro.
Pero es cierto, el que fuera campeón del mundo en Alemania 2006 y de la Champions League con el AC Milan acaba de emular lo hecho por Diego Maradona, Pelé, Jorge Valdano, Francesco Totti, entre otros, y ha escrito con mucho humor sus vivencias personales y futbolísticas.
Eso sí, reconoce --tal como le ocurrió a sus compañeros del 'Calcio' que se sorprendieron al saber que iba a contar su historia-- que él tampoco lo hubiera pensado. "¿Qué se habrá creído? Pueden decir mis compañeros", dice en el prólogo de su trabajo, y explica que la razón principal fue la de demostrar lo duro pero accesible que resulta para un 'terrone' (campesino, en italiano) como él llegar al éxito poniendo todo el esfuerzo posible de su parte.
En este resumen de su vida que tituló "Quien nace cuadrado no muere redondo", cuenta cómo de la mano de su padre dio sus primeros pasos con el balón en su Calabria natal (provincia italiana) y cómo, cargado de ilusiones y con su dejo calabrés bastante particular, llegó al Milan en donde poco a poco se fue haciendo de un nombre y se ganó el apelativo de 'Ringhio' (gruñido).
"Todos los que me vean jugar, después de haberme leído, comprenderán que en cualquier trabajo que uno haga, aunque no tenga el talento de los virtuosos, podrá obtener la victoria más importante si se emplea al máximo y ama con fuerza aquello que hace", dice el volante revelando que, como muchos, él también careció de pequeño de las técnicas naturales con las que nace un buen futbolista, pero al fin y al cabo lo logró.
En otras partes del texto Gattuso cuenta también una serie de anécdotas rimbombantes, como la vez en la que le causó una enorme gracia que un periodista se atreviera a compararlo con Ronaldinho. "Es un insulto. Es como comparar un dibujo hecho por mi hija con una pintura de Van Gogh", dice, y añade otras cosas personales como su relación con los estudios: "Mi escuela fue el fútbol; los libros mi somnífero", dice con ironía.
El volante central cierra su obra catalogando a sus compañeros con calificativos. El más intelectual: Costacurta, porque sabe todo de política y la bolsa; el que entona peor el himno de Goffredo Mameli: Buffon; el más supersticioso: Fabio Capello; el mejor pasador: Rui Costa; el más cortejado por las mujeres: Inzaghi; el más 'fashion': Redondo; el que nunca se quiere encontrar enfrente: Ronaldinho, porque "marcarlo al hombre es acabar adolorido", sentencia.
Luego de ver el éxito que significó la publicación de su autobiografía, el que ha sido considerado como uno de los mejores mediocampistas del mundo, ha logrado entrar en el selecto grupo de los ídolos que logran materializar sus viviencias. Eso sí, el 'pitbull' parece aconsejar que todo lo que se haga, se debe hacer con mucha pasión.