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El puesto en común

Las carreras de Dunga y Chemo hablan de enormes coincidencias pero también de grandes diferencias

Por Guillermo Oshiro

Compartieron garra y liderazgo en una función que requería más inteligencia que desfachatez, más orden que improvisación y más carácter que habilidad. Cuajaron su personalidad bajo el rigor europeo en un puesto estratégico que ofrecía el mejor panorama, y ya jugaban con ese chip de video y pizarrón en la cabeza que los llevaría, como una consecuencia natural, a cambiar la investidura de patrones de la cancha por la de maestros del banquillo.

Chemo pasó por las aulas españolas (Tenerife, Valencia, Celta y Salamanca), Dunga se graduó en la escuela italiana (Pisa, Fiorentina y Pescara). Los dos maduraron entre sistemas y estrategias que los convirtieron en la nueva generación de entrenadores sudamericanos que imita el modelo alemán u holandés, ese que prioriza el pasado de futbolista antes que la experiencia como entrenador (Voeller, Klinsmann, Rijkaard, Van Basten...).

Pero así como Del Solar fue más un 8 que un 6, más un organizador grandote (1,83 m) que un macizo destructor, entre él y Dunga (1,73 m) existen enormes diferencias que los colocan en las antípodas. Repasemos:

1. TÍTULOS. Dunga es a Brasil lo que Chemo a Perú. Como jugador el de Río Grande do Sul levantó una Copa del Mundo en EE.UU. 94 y una Copa América en Bolivia 97, un verdadero 'winner'. El limeño celebró victorias efímeras, más personales que colectivas, y las estanterías vacías de nuestro fútbol confirman su paso itinerante y triste por la blanquirroja en la pobrísima década del 90.

2. PRECOCIDAD. Del Solar necesitó dos años y medio, un Clausura y un Campeonato Nacional para recibir el llamado de la federación; el ex capitán del 'Scratch' solo presentó como credencial su pasado ganador como jugador y en un año conquistó una Copa América.

3. ESTILO. Más cercano a los esquemas tradicionales, el brasileño no se sonroja cuando la situación obliga a mantener el resultado (en Venezuela 2007 jugó con tres volantes de primera línea) y con él no va la rigidez aunque lo llamen motivador antes que estratega. Chemo prefiere el orden antes que el cambio. Mantener su esquema es casi un mandamiento que solo se rompe en situaciones extremas.

4. PLANTEL. Mientras que la lesión de Rainer Torres obliga a Del Solar a buscar hasta debajo del tapete, Dunga ni se inquieta con la posibilidad de no tener a Ronaldinho. De la escasez peruana a la opulencia brasileña hay también una enorme diferencia de calidad.

5. OBJETIVO. Dunga piensa en Sudáfrica 2010, Chemo reza por atrapar el quinto cupo para raspar la aprobación.

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