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Paños fríos

AL DÍA

Por David Rivera Del Águila. Economista [Editor]

Solo una cosa queda clara, tras el debate generado dentro del gabinete por la ley de la pequeña y la microempresa presentada por la cartera de la ministra Susana Pinilla: el proyecto tiene que ser estudiado con mayor profundidad, por más que su aprobación se tenga que postergar unos cuantos meses más, pues el objetivo es contar con una norma que fomente la formalidad y la competitividad, y eso no está claro.

Y es importante comenzar por los plazos, porque tras tantos meses de discusión y con una entendible desesperación, el presidente García ha solicitado una versión final de la ley que incorpore los puntos de vista de las carteras involucradas (además de Trabajo, Economía y de la Producción) para su votación final en el Consejo de Ministros de este miércoles, con lo cual podemos terminar teniendo un arroz con mango y otra oportunidad perdida.

Sin entrar en los detalles técnicos del debate (vea nuestra sección En el Tapete), es importante señalar algunas consideraciones. Cuando la ministra Pinilla presentó su proyecto inicial, hace unos meses, que proponía dividir a la microempresa en dos: las de menos de seis trabajadores (familiar) y las que tienen entre 6 y 19 empleados, algunos analistas afirmaron que era realista pues, a pesar de que no se cumpliría con algunas normas internacionales como la del salario mínimo (se establecía para las primeras una remuneración menor), trataba de ajustar el marco legal a lo que efectivamente sucede en ellas.

Pero hoy Produce y el MEF tienen una visión distinta, con argumentos también válidos que apuntan básicamente a lo siguiente: primero, no se puede plantear una política de promoción a partir de una foto, hay que tratar de construir una película; y segundo, vinculado a lo anterior, que no se debe seguir mirando a las pequeñas y microempresas desde un punto de vista social, sino empresarial y de competitividad.

Así, mientras para el Mintra, en la medida en que el marco legal se ajuste a la realidad, se fomentará la formalización, para las otras dos carteras otorgar beneficios específicos (como el monotributo) solo promoverá la permanencia de las mypes en ese estado, algo que según Produce ya sucede con los incentivos que hoy reciben. Por lo demás, algunos expertos independientes consideran, al igual que el MEF y Produce, que el sistema tributario no es el principal obstáculo para la formalización de las mypes. Y en ese sentido plantean que el tema laboral es el más importante y que por lo tanto debería aprovecharse para poner sobre la mesa una reforma que el Gobierno ya tendría lista, pero que para lanzarla está a la espera del momento oportuno.

Así las cosas, hay algunas preguntas de fondo que no tienen una respuesta clara y que deben resolverse. ¿Cuál es el principal problema de las pequeñas y microempresas para formalizarse? ¿Lo tributario? ¿Se requiere un monotributo como plantea el Mintra? Si fuese así, ¿por qué el Régimen Único Simplificado no ha conseguido la formalización del sector? ¿Entonces lo que se requiere es adaptar el régimen laboral como pretende el MEF, pero agrupando a las medianas, pequeñas y microempresas en un solo régimen? ¿Precarizaría el empleo esta propuesta? ¿Necesitamos comenzar a mirar a estos tres segmentos como uno solo, tal y como sucede en Argentina, Japón y Estados Unidos? ¿O se requiere mantener una estratificación, como sucede actualmente en el Perú, en el resto de la región y otros países del mundo? ¿Cuáles son los argumentos técnicos con los que cuenta el Gobierno para optar por una u otra opción?

Como verá, son muchas preguntas que requieren una respuesta clara y argumentos antes de la aprobación de la norma. Pero además, si bien toda decisión de Gobierno tiene un componente técnico y otro político, el debate ha llegado a un nivel de confrontación donde no solo puede estar primando lo primero, sino incluso las emociones de algunos ministros.

Necesitamos poner paños fríos, pues se trata de un tema crítico que puede terminar afectando al 99,5% de las empresas del país, que emplean al 85% de los trabajadores y generan la mitad del PBI. ¿Le parece poca cosa?

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