Chemo del Solar, al fin, encontró a los laterales adecuados, se ordenó en defensa y empató ante Brasil en un partido que tranquilamente pudo ganar
Por Ángel Cappa.Técnico de fútbol
Perú empató un partido que mereció ganar y casi pierde en la última pelota. Y eso ocurre cuando el rival tiene la jerarquía individual de Brasil, que de la nada es capaz de encontrar el gol y el resultado. Mejoró Perú porque al fin encontró los laterales adecuados. Tanto Salas como Vargas dieron la seguridad que la defensa buscaba. Por eso los centrales se encontraron más cómodos. Entre los cuatro más la volante de contención dieron consistencia al equipo.
Yo creo que Perú se desenvolvió tácticamente con criterio. En el primer tiempo esperó a Brasil a partir de la mitad de la cancha y le cerró casi todos los caminos, menos el que no se puede prever: la creatividad individual de sus jugadores.
En el segundo tiempo, obligado por el resultado fue a buscarlo más arriba y también consiguió el objetivo. En el inicio cortó infinidad de pases en tres cuartos y salió en contraataque. Tuvo la pelota en campo contrario sin dejar reaccionar a los brasileños porque adelantó la línea de fondo y recuperaba muy adelante.
Hasta ahí digamos que Perú ganó ampliamente a Brasil, que, también hay que admitirlo, juega cada vez peor. Perdió el toque y en consecuencia la asociación. Y perdió también el ingenio individual. Encontró el gol en una acción excelente de Kaká y después se refugió cerca de su arquero, a esperar que pasara el tiempo, como equipo chico.
¿Qué le faltó a Perú para ganar? Tener la pelota. Distraer un poco más. En el primer tiempo, sobre todo, iba muy rápido a buscar el gol y no encontraba los espacios para sus delanteros, siempre rodeados. Y en el segundo aunque la tuvo un poco más, no fue suficiente.
Además le faltó alguien capaz de meter una pelota de gol. Un enganche tipo Cueto, para entendernos. Y sufrió la tarde desafortunada de Pizarro, que no acertó una, y de Solano, también muy impreciso. De todos modos, Perú debe sentirse satisfecho porque más allá del resultado, la actuación del equipo fue muy prometedora.