Por Alberto Servat
Maria Callas por partida doble
Debo reconocer que el aspecto más fascinante que encuentro en Maria Callas, más allá del musical, es su capacidad como actriz. Solamente así se explica el efecto tremendamente realista que imprime en sus heroínas, quienes viven, aman y mueren cantando. Trasciende así la propia naturaleza del drama musical y lo convierte en un espectáculo realista con un impacto diferente al que pueden conseguir sus rivales. En esta grabación doble para la EMI interpreta dos personajes ampliamente conocidos por los amantes de la ópera: Santuzza en "Cavalleria Rusticana", de Pietro Mascagni, y Neda en "I Plagiacci", de Ruggero Leoncavallo. Se trata de un álbum doble que regresa en una edición más barata, pero no por ello disminuida en su calidad original (simplemente no contiene el libreto, en su lugar se encuentra la dirección de Internet para imprimirlo).
Pues, bien, bajo una dirección pausada a cargo del maestro Tullio Serafin, "Cavalleria Rusticana" se escucha en toda su gloria, como aquel raro prodigio musical que solamente aparece de tiempo en tiempo. Su magnífica partitura encuentra en su estrella a una Santuzza enamorada, pero tan amargada por el amor no correspondido que resulta amenazante y siniestra. Tan conmovedora que por momentos no dejamos de compartir con ella cada sentimiento. Callas, que solamente interpretó este personaje durante su juventud, logra un trabajo inmejorable en su madurez.
En "I Pagliacci", una ópera que me gusta menos, Callas aparece radiante, menos trágica y por ello nos sorprende al final, al encontrar la muerte de manera tan sorpresiva como la propia heroína. ¿Cómo no resistirse a su interpretación? Con lo que no contaba es que en esa misma grabación su colega Tito Gobbi --magistral Scarpia junto a ella en "Tosca"-- se roba el show, convenciéndonos que su fama de 'legendario' no tiene nada de inflada.
No podemos dejar de mencionar el buen trabajo de Giuseppe Di Stefano, que aparece en ambas grabaciones con brío y seguridad.
Great Handel