CON SEIS DÉCADAS DE MATRIMONIO, LA REINA SE HA CONVERTIDO EN LA PRIMERA SOBERANA INGLESA EN CELEBRAR SUS BODAS DE DIAMANTE SE TRATA, SEGÚN MUCHOS, DE UNA ASOCIACIÓN LEAL Y COMPROMETIDA A PESAR DE LAS DIFERENCIAS QUE EXISTEN ENTRE AMBOS
LONDRES [AGENCIAS]. La reina Isabel II de Inglaterra y el príncipe Felipe son una pareja fuera de lo común, con una unión de cuento de hadas que el tiempo transformó en una "asociación" leal y a veces desconcertante.
La pareja inició la celebración de su aniversario 60 la noche del domingo, con una cena en casa de su hijo Carlos. Los actos continuaron con una ceremonia privada realizada ayer en la Abadía de Westminster y un viaje programado para hoy a Malta, la isla mediterránea donde pasaron su luna de miel.
Así empezaron, hace 60 años, una vida en común, compartiendo ciertos gustos (el campo, los caballos y la caza), pero revelando personalidades opuestas. "Ella es seria, tímida, introvertida; él es extrovertido, le gusta la gente y la vida social, es divertido. Se complementan", dijo Marc Roche, autor de una biografía de Isabel II.
Vivieron en Malta donde Felipe, en esos tiempos teniente de la Marina británica, empezó una prometedora carrera. Hasta que su destino se aceleró en 1952, con la prematura muerte del rey Jorge VI. Isabel, a los 25 años, subió al trono, y Felipe se convirtió en príncipe consorte a la sombra de su esposa.
Él renunció a sus ambiciones de carrera para encontrar su propio lugar en su asimétrica unión. Fue padrino de asociaciones humanitarias, padre de familia atento aunque no caluroso, y apoyo y aliado de su esposa. Con rumores nunca probados de las aventuras del duque de Edimburgo, el nacimiento de sus cuatro hijos --Carlos, Ana, Andrés y Eduardo-- los acercó un poco, incluso cuando tres de ellos se divorciaron.
Con el paso del tiempo Isabel y Felipe han ido formando, como señaló su propio hijo Andrés, una "asociación" hecha de compromisos, cuya solidez ha contribuido en buena medida a la estabilidad de la monarquía británica. El secreto sería, según algunos, que son buenos amigos.