Es probable que Juan Carlos Bazalar y Julio García sean titulares en el partido ante Ecuador en Quito
CUSCO [El Comercio]. En un pase de prestidigitador, Chemo del Solar debió tomar ayer una decisión importante con respecto al ataque de la selección. La principal carta de gol, Paolo Guerrero, se enfermó y no se podía viajar a Quito con uno menos en la delantera.
Todo lo de Paolo se le informó mientras acababa de entrenar en el Garcilaso del Cusco con los cinco seleccionados de Cienciano, que son algo así como las armas secretas para enfrentar a Ecuador. En un santiamén, el gerente de la selección, César Linares, se puso en contacto con José Carlos Fernández y vinieron todos juntos a Lima para sumarse al plantel.
El goleador se mostró feliz por la convocatoria. En anteriores entrevistas se había mordido los labios para reclamar su oportunidad, cuando un gran número de analistas coincidía en que debía de ser llamado por los 12 goles que ya hizo en el Clausura.
"Estoy haciendo un gran campeonato, haciendo goles, es el mejor momento de mi carrera. Voy a tratar de aportar todo lo que puedo, es cierto que los que han estado desde el principio de la convocatoria llegan con más ventaja, pero esto se dio así y será por algo", expresó.
Fernández ya había sido convocado por Franco Navarro para un amistoso de la Sub 23 en Chile en el 2006. Hizo un gol en ese partido que culminó 1-1. También había estado en los planes de Paulo Autuori en el proceso anterior, pero la aparición de Paolo Guerrero lo postergó y no llegó a ser convocado.
CON LOS CUSQUEÑOS
Chemo trabajó ayer con Carlos Solís, Juan Carlos Bazalar, William Chiroque, Julio García y Édgar Villamarín en el aspecto táctico. Ahí comprobó que Villamarín no se recuperó del todo y que lo mejor será que no viaje a Quito.