Diarios no salieron a la venta en los quioscos por paro de distribuidores
PARÍS [El Comercio/Agencias]. La pesadilla de los franceses que tienen que acudir diariamente a trabajar empeoró ayer cuando los empleados públicos se declararon en huelga en el mismo momento en que un paro de transporte entraba en su séptimo día.
Hubo retrasos del tránsito aéreo. Las escuelas y el servicio postal figuraron entre los afectados por los paros de los funcionarios, que exigen aumentos salariales y seguridad de empleo. Más de 300.000 maestros galos (aproximadamente el 40%) no acudieron a sus trabajos, según el Ministerio de Educación.
Una escasa minoría de trabajadores de las dos empresas de servicios públicos más importantes de Francia, Electricite de France y Gaz de France, se unió al paro.
Aunque los funcionarios civiles y los empleados del transporte público plantean demandas laborales diferentes, sus protestas son una prueba para el presidente Nicolas Sarkozy, que subió al poder en mayo con la promesa de cambiar el generoso sistema de pensiones de los funcionarios públicos para hacer de Francia una nación más competitiva en la economía global.
Los diarios nacionales no salieron a la venta en los puestos de prensa debido al paro de impresores y distribuidores, así como los estudiantes, molestos con las reformas universitarias que entraron en vigencia a mediados de año.
Ayer fue el séptimo día de paros, los cuales han afectado principalmente el servicio ferroviario francés, el subterráneo de París y los trenes de cercanías.
GOBIERNO FIRME
Pese a las presiones a que es sometido Sarkozy, el Gobierno ha mantenido su posición. El presidente declaró ayer, ante amplias huelgas de transporte y de empleados públicos, que Francia necesita reformas laborales por lo que no se rendirá ni retrocederá.
El mandatario insistió en que al ser elegido en mayo recibió la autoridad del pueblo para implementar las reformas económicas que había prometido. "Francia necesita reformas para enfrentar los desafíos que le presenta el mundo", dijo Sarkozy en un discurso en una conferencia de alcaldes. "No voy a defraudar a quienes me eligieron", añadió.
Al mismo tiempo, aseguró que las huelgas deben cesar antes de que pongan de rodillas a su economía. "Hay que saber cómo poner fin a una huelga, hay que tener consideración hacia todas esas personas que tienen que ir a trabajar", puntualizó.
El ministro del Presupuesto, Eric Woerth, manifestó que la huelga del transporte público podría afectar el crecimiento económico de Francia. El Gobierno sostiene que las huelgas le cuestan a Francia entre 300 y 350 millones de euros (400 y 513 millones de dólares) diarios.
SEPA MÁS
4Los controladores aéreos en paro causaron retrasos medios de 45 minutos en los dos aeropuertos de París, Charles de Gaulle y Orly.
4Los empleados rechazan el plan de Sarkozy de no sustituir a algunos trabajadores jubilados para tratar de reducir costos.
4Además, los manifestantes indican que su poder adquisitivo se está deteriorando.