LOS BOXEADORES ZAMBRANOY CALLA DEJARON LA DELEGACIÓN Y SE QUEDARON EN EE.UU.
Por Fernando Lozano
Golpe bajo para del deporte peruano. Gancho al hígado para el boxeo nacional. El boxeador Carlos Zambrano, una de las cartas más importantes para representar al Perú en los próximos Juegos Olímpicos de Beijing 2008, abandonó la delegación peruana que disputó el Mundial de Boxeo Amateur de Mayores efectuado entre el 23 de octubre y el 3 de noviembre en Chicago para salir en busca de su sueño americano: convertirse en profesional en Estados Unidos.
Su alias del 'messenger' lo puso en evidencia: "Me quedé a vivir acá en Estados Unidos por un futuro mejor. Te amo Elvira". No ha sido un lapsus. Zambrano dice que no tiene nada que ocultar, que, al igual que cuando salta al ring, no tiene miedo de las consecuencias de su decisión. "Sí, me quedé a pelear en el boxeo profesional. Ya no tenía nada que hacer en el Perú. Mi carrera había llegado a su tope allá y el apoyo no era suficiente. Este 7 de diciembre tengo mi primera pelea. Será ante un americano en alguna arena de Ohio".
Otro que siguió sus pasos fue Pedro Calla, quien también optó por quedarse en Estados Unidos. Su paradero actual es desconocido, aunque hay indicios de que se habría establecido en Chicago.
Con el plan fijo
Zambrano ya lo tenía todo planeado. En el 2003 conoció a un mánager puertorriqueño en Santo Domingo, República Dominicana, cuando disputó los Juegos Panamericanos. Aquella vez la suerte no le sonrió --e, incluso, un norteamericano le pegó la que recuerda como la paliza de su vida--, pero Arturo --así se llama este mánager-- vio sus cualidades y le propuso convertirlo en profesional en Estados Unidos. "Lo pensé y lo consulté con la gente de mi confianza. Hasta que lo llamé y le dije que ya, está bien".
Zambrano debutó en el mundial venciendo al checo Antonin Lazok. Luego se enfrentó al brasileño Davi Souza y lo venció, con lo que se cobró la revancha de los Juegos Panamericanos de Río de este año, cuando en una cuestionada decisión de los jueces le quitaron el triunfo al peruano después de haberlo declarado ganador. Su tercer rival en el mundial fue el último; el chino Li Yang lo venció en una pelea cerrada y Zambrano le dijo doblemente adiós a Beijing 2008, porque perdió la clasificación y porque partió a Nueva York a encontrarse con su nuevo mánager.
Adiós a Beijing
Con su deserción Zambrano sabía que se ganaba la cruz en la Federación Peruana de Boxeo. "El IPD ya sabe que me he quedado. Todavía no se han comunicado conmigo, pero mis amigos en la federación me han dicho que 'ya fui' en la selección, así regrese. Yo solo le digo a la gente del IPD que yo no tengo la culpa por haberme quedado. La culpa la tienen ellos por no saber cuidar a sus deportistas".
--¿Y Beijing? ¿Los Juegos Olímpicos no eran tu gran sueño?
--Te soy bien sincero, me dio mucha pena dejar esa idea. Yo sabía que podía clasificar, pero me pregunté: ¿Después de competir qué venía? Yo no lo sabía. A veces me arrepiento, pero ¿qué puedo hacer? Toda la vida la federación no me va a apoyar.
Un nuevo comienzo
En la circunstancia que sea, alejarse de todo lo que uno conoce es chocante, y el chinchano no ha sabido esquivar el golpe de la nostalgia. "Ha sido muy difícil tomar la decisión de quedarme. Tengo a toda mi familia allá, mis amigos en el estadio (Nacional, donde vivía junto con otros boxeadores de provincia) y a mi novia que sufre más que yo. Como te digo, a veces pienso en regresar pero no se puede. Ya estoy acá y hay que seguir luchando".
Su fecha tope para regresar sería en abril, cuando se le acabe la visa por seis meses que le dieron para competir en Chicago. El boxeador dará el golpe antes. Este 7 de diciembre se convertirá en profesional cuando dispute una pelea contra un rival que todavía no conoce en Cincinnati, Ohio. Dice que el entrenamiento es muy duro, y se emociona cuando cuenta que la pelea sería transmitida por ESPN.
Aquí en Lima la sensación es otra. Se ha perdido a otro deportista destacado. El IPD ya está tomando cartas en el asunto y en los próximos días elevaría el caso de los dos boxeadores al Consejo Superior de Justicia Deportiva; mientras tanto Carlos asegura que no es el primero ni será el último en irse, y por la dura realidad del deporte peruano, además del fútbol, es inevitable no darle la razón.
NO SON LOS PRIMEROS
Lo usan como puerta falsa
La decisión de los boxeadores Carlos Zambrano (en la foto) y Pedro Calla de permanecer en Estados Unidos y no regresar al país con la delegación nacional no es nueva en la historia reciente del deporte peruano. El año pasado hubo otros casos.
Los ajedrecistas Christian Cruz y Karen Zapata abandonaron la delegación nacional tras la última fecha de la olimpiada mundial disputada en Turín (Italia), para aparecer días después en España. Zapata regresó casi un año después, pero Cruz permanece en Europa junto con su padre Filemón, quien había hecho exactamente lo mismo en el 2004, cuando se efectuó en Calviá otra olimpiada mundial de ajedrez. Curiosamente, el Consejo Superior de Justicia, en un fallo que ha sido discutido por el IPD, acordó recientemente dejarlos sin sanción. A los casos de peruanos que desertaron se suman tres jugadores de futsal de la Asociación Peruana, que preside Gustavo Rubio, que también se quedaron en España.