Paraguay humilló en Santiago a Chile con un 3 a 0 contundente y demostró que es uno de los principales candidatos para ir a Sudáfrica 2010. Bielsa sucumbió ante el vendaval guaraní
Santiago de Chile [EFE]. Marcelo Bielsa recibió una dolorosa lección de su pupilo y compatriota Gerardo Martino, quien propinó una goleada por 3-0 a los dirigidos del 'Loco'.
Y pudo ser mayor, ya que el árbitro colombiano Óscar Ruiz anuló un tanto legítimo anotado por Cristian Riveros en el minuto 71, al pitar un inexistente fuera de juego.
De forma más contundente, los paraguayos repitieron la victoria (0-1) que lograron en Santiago de Chile en las Eliminatorias al Mundial de Alemania 2006.
Mientras Chile no termina de asimilar la transformación que busca Bielsa en su fútbol, el 'Tata' Martino, sin revoluciones, optimizó las tradicionales virtudes del balompié guaraní: una defensa compacta, excelente juego aéreo y contundencia frente al pórtico rival.
El partido pudo resumirse en una frase: Chile dominó el terreno y controló el balón, pero los goles los hizo Paraguay.
En un ejemplo de juego simple, pero práctico y contundente, el equipo visitante aprovechó sus dos únicas llegadas del primer tiempo y Salvador Cabañas y el defensa Paulo da Silva castigaron la ineficacia del local, que se desgastó en un ataque constante, pero absolutamente improductivo.
Chile llegó en innumerables ocasiones al pórtico rival, por el centro con Fernández y por los costados a través de Suazo y Droguett, pero sus remates carecieron de potencia, y cuando fue necesario, el arquero Justo Villar respondió con seguridad.
Chile continuó presionando el área rival, pero salvo algunos remates de Villanueva no tuvo ninguna ocasión clara. Los defensas paraguayos y el portero Villar salieron airosos de todos sus compromisos.
Los jugadores chilenos, avergonzados por la victoria paraguaya, no quisieron declarar al final del partido. Droguett dio la cara: "Ellos eran muy fuertes e hicieron un gran partido. Duele mucho por esta gente que siempre nos viene a apoyar".