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Me das vergüenza

PERÚ, EN SU PEOR PRESENTACIÓN EN AÑOS, PERDIÓ POR 5-1 CON ECUADOR, QUE HACE OCHO PARTIDOS NO PODÍA GANAR UN ENCUENTRO OFICIAL. HACE TRES DÉCADAS NO PODEMOS SUPERAR A LOS NORTEÑOS EN ELIMINATORIAS

Por Pedro Canelo

4Me ruborizo solo al imaginarme esa concentración peruana una hora antes de partir a Quito. Quiero recrear esa escena, mirar a los jugadores exigiendo ocho mil dólares, cada uno, por empatarle a Brasil en Lima. Los premios para ellos eran lo primero, eran lo urgente. En la capital ecuatoriana los esperaban para las 9:00 p.m. y llegaron a las 10:20. Demoraron porque no se ponían de acuerdo, porque unos cuantos miles de dólares desestabilizaron por completo a un equipo que nunca salió a la cancha del estadio Olímpico Atahualpa de Quito.

Cinco goles nunca serán una coincidencia, tienen una explicación. Al margen de que Chemo diga que no entiende por qué sus muchachos nunca se conectaron con el partido. Hay razones. Un plantel desconcentrado por pelear por sus cuentas de ahorros antes de comprometerse con un proceso y la confirmación de que el Perú solo tiene cinco o seis jugadores con nivel para jugar una eliminatoria. De esos, ayer no jugaron cuatro (Solano, Vargas, Guerrero y Rodríguez).

El resto solo son jugadores de nivel modesto que convirtieron a Ayoví en Kaká y a Méndez en Ronaldinho. Nunca los pararon, por izquierda Gómez y Solís abrieron las puertas y se mostraron más nerviosos que un postulante en examen de admisión a la UNI. En su sector nadie quiso cobrar peaje.

En la mitad del mundo, el estadio no se llenó porque 11 goles en contra en solo tres partidos y ocho encuentros oficiales consecutivos con derrota aniquilaron la fe de un país que ayer fue bendecido con la llegada de un equipo que da la impresión de no quererse.

MERECEN UN QUINTO
El primer gol, ese tiro libre atinado de Ayoví, podría ser interpretado como un arranque de talento, como un hecho fortuito. Que la selección peruana se pudo acomodar después de eso. No, era imposible. Vílchez había salido a los 10 minutos por una lesión en el tobillo y fue reemplazado por un Solís que no tiene la culpa de haber sido convocado cuando quedó claro que más zaguero que él era un poste de alumbrado o un inofensivo porfiado.

Después se consumó el desorden y la improvisación, Perú por ratos formaba una línea de fondo que fue aprovechada en el gol de Kaviedes. A diferencia del encuentro con Brasil, esta vez los laterales no cubrieron ni se acercaron en velocidad a sus rivales. Sobre todo Gómez, que en el tercero (el de Méndez) y el cuarto de los norteños (otra vez un imparable Ayoví) fue, junto a Solís, mucho más que un simple presunto implicado.

El quinto solo sirvió para abrir la herida y comience la hemorragia interna. Penny dejó que un tiro-centro de Méndez ingrese pidiendo permiso. Eso era todo, solo faltaba Mendoza para anotar el gol que hace tres años no pudo hacer.

NO LLORES, 'CHORRI'
Roberto Palacios, el buen 'Chorri', conmovió con su berrinche de niño rebelde. Saltaba, agitaba las manos, quería despertar a los mismos que esperaban ocho mil dólares por empatar en Quito y que ayer entraron al campo goleados, dispuestos a recibir los cinco goles y cumplir lo que estaba escrito.

Chemo por minutos se quedaba mudo, estremecido por la displicencia y la falta de técnica de los que jugaron ayer. Era demasiada indignación, y algunos intercambiaron camisetas (Mendoza, Farfán, Mostto, entre otros). Fue tan pobre lo ofrecido que ahora solo nos queda agradecer que exista Bolivia. Duele decirlo, pero como se sintió en las tribunas del estadio quiteño, somos el equipo contra el cual todos quieren jugar.

En el sector de prensa del Atahualpa, con los asientos mojados por una garúa a minutos del encuentro, con los periodistas ecuatorianos que pasaron de escépticos a emocionados en exceso. Con siete mil kilómetros de distancia, dos horas de vuelo y dos días en la capital ecuatoriana solo puedo añadir que siento vergüenza. Me da vergüenza porque Ecuador estaba desahuciado.

Me da vergüenza porque cuando bajé del avión los colegas me preguntaron si Perú con sus 'europeos' venía a matar a su equipo. Debí responderles que se queden tranquilos, que contra Perú, como lo hizo Colombia en el 2004, los que están muertos vuelven a vivir. Al final del partido me encontré a los mismos colegas. Volvieron a preguntarme. "Me da vergüenza", respondí.

"Yo siempre daré la cara"
4Desencajado. Así lució Chemo en la conferencia de prensa después de la derrota. Con su mejor cara de exijo-una-explicación, el técnico de la selección habló fuerte y clarito. "Yo no puedo hablar por los jugadores, yo cuando era jugador siempre daba la cara. Ahora como técnico también lo haré. Nunca hablaré mal de un jugador, solo puedo decir que Perú nunca estuvo en el partido. ¿Si influyó el tema de los premios? No creo, pero estuvo muy mal que esa discusión haya ocurrido antes de salir a Quito", dijo.

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