BOGOTÁ/CARACAS [EL COMERCIO/ AGENCIAS]. El fin del proceso de mediación para buscar la liberación de los 45 rehenes 'canjeables' que mantienen las FARC le ha arrebatado a Chávez una oportunidad para presentar sus credenciales como estadista y daña su imagen en momentos en que busca persuadir a los escépticos para que apoyen la controvertida reforma constitucional que se votará el próximo 2 de diciembre.
Si bien la cancillería venezolana emitió el jueves un comunicado en el que aceptaba la decisión "soberana" de Colombia, Chávez volvió a la carga horas más tarde para decir que el proceso de mediación es imparable y le pidió al líder de la guerrilla Manuel 'Tirofijo' Marulanda que le envíe las pruebas de vida de los rehenes.
"Como el proceso ya ha empezado y hay cosas que uno no puede parar, espero que las FARC me hagan llegar las pruebas de vida. Yo sigo esperando", dijo durante un acto electoral. Además aseguró que recibiría de buen agrado a los rehenes si Marulanda decide liberarlos.
Estas palabras son una prueba más, a decir del analista Félix Arellano, de la Universidad Central de Venezuela, de que "el presidente Chávez sobredimensionó y abusó" de su papel de mediador. "Esto ya no parecía una negociación, sino un show mediático", aseguró el analista.
RAZONES DE PESO
Según los diarios colombianos, la sorpresiva cancelación de la intermediación fue precipitada por la insistencia de Chávez de conseguir el apoyo de los militares colombianos para un retiro de tropas con miras a negociar con las FARC.
Según el diario "El Tiempo", Chávez manifestó ese interés a Uribe el 9 de noviembre en Santiago de Chile, durante una reunión al margen de la Cumbre Iberoamericana, pero el mandatario colombiano le expresó su desacuerdo. La publicación agrega que Chávez le señaló a Uribe la necesidad de un despeje militar "pequeño" y le pidió autorización para reunirse en Colombia con Marulanda.
"Hugo, yo no puedo admitir que se hable de despeje, mis generales se desmoralizarían", afirmó Uribe, de acuerdo con el diálogo entre los gobernantes reconstruido por fuentes próximas a la presidencia colombiana.
"Álvaro, entonces déjame y yo hablo con tus generales", planteó Chávez, a lo que Uribe replicó: "No puedes hablar con mis generales porque se me vuelven chavistas. Todo lo que haya que hacer sobre este tema lo hablamos los dos".
En un acto de impertinencia muy propio de él, Chávez llamó por teléfono el miércoles al comandante del ejército colombiano, general Mario Montoya, para hacerle preguntas sobre los secuestrados de las FARC, lo que motivó que Uribe pusiera fin a la mediación que cumplía desde el 31 de agosto, precisó el diario.