OÍDO A LA MÚSICA. Ayer, desde las seis de la tarde, los amantes de la música se dieron cita en los puntos de encuentro propuestos por los nueve municipios que participaron en la Fiesta de la Música. Un recorrido por la ciudad reveló que los limeños sí saben llevar el ritmo.
Por Marianne Blanco
La hora escogida: las seis de la tarde. El escenario: parques municipales donde se habían colocado los estrados y los equipos de sonido que esperaban la llegada de músicos aficionados y de vecinos con ganas de disfrutar de un espectáculo popular.
Cuando iniciamos nuestro recorrido, a las seis de la tarde, los estrados aún estaban vacíos, sin embargo, a medida que avanzaba la noche, la gente comenzó a acercarse a los puntos de encuentro atraídos por la música que se expandía por los parques.
El parque Túpac Amaru de Magdalena nos recibió con un cantante lírico aficionado, digno de un karaoke, que emocionado cantó cinco piezas del repertorio clásico y algunas canciones populares, luego subió al estrado una pareja de cantautores que, con guitarra y tambor en mano, ofrecieron una mixtura de música andina y tibetana con temática esotérica, después vendría un grupo de neo punk de jóvenes del barrio. Esto refleja muy bien el concepto de la Fiesta de la Música, pues el objetivo de esta celebración, que nació en Francia hace 26 años y que se celebra en más de 140 países, es brindar un espacio libre y gratuito para todos aquellos que quieren compartir sus melodías sin restricción de género, estilo o edades. El único requisito para participar es hacer música, poco importa si la performance es la ideal.
La organización de la Fiesta de la Música, auspiciada por El Comercio, se pudo llevar a cabo gracias a la colaboración del Patronato Peruano de la Música y de la corporación Wong, que se encargó de colocar los estrados en los nueve distritos donde se llevó a cabo el evento. Estos fueron Barranco, Callao, Comas, Miraflores, Magdalena, San Borja, Surco, La Molina y San Miguel, además de las ciudades de Cajamarca y Huánuco que se unieron a la celebración.
En el malecón Bertolotto, en San Miguel, se colocaron nada menos que tres estrados, cada uno acogía a públicos diferentes. Uno presentaba en ese momento un grupo de música criolla que puso tanto ritmo a la fría noche que algunas parejas se animaron a bailar. Al costado, un stand con cuatro picaroneras agregaba el toque de sabor a jarana. Unos metros más al sur, un elegante señor cantaba boleros y a pocos pasos la juventud estaba congregada siguiendo el ritmo de una banda de rock que no dejaba de cantar en inglés. Entre el público descubrimos al alcalde Salvador Heresi, quien estaba con toda su familia disfrutando como cualquier vecino. "Esta era una zona abandonada que ha sido recuperada y es precisa para este tipo de actividades. Soy músico y me siento muy identificado con esta fiesta que es una excelente idea. Hay más de 40 inscritos y a medida que pase el tiempo estoy seguro de que la fiesta congregará a más público. El éxito de esta actividad dependerá mucho del esfuerzo que pongan las autoridades para convocar a sus vecinos y para organizarla. La gente está gozando y hasta están bailando, es increíble. Hemos tenido muy poco tiempo para sacar esta primera fiesta adelante, pero creo para ser la primera Fiesta de la Música ha tenido mucho éxito para el tiempo que hemos tenido para organizarlo", comentó el alcalde que el día del lanzamiento de la Fiesta de la Música ofreció su distrito para que sea la sede la fiesta del próximo año.
En Surco, el Parque de la Amistad fue el punto de encuentro. Decenas de jóvenes se dieron cita para ver tocar a sus amigos, pero también subían al escenario adultos que cantaban melodías insólitas para algunos.
En el Parque Central de Miraflores, a las ocho de la noche, más de 200 personas rodeaban el estrado donde un decena de músicos aficionados hacían cola esperando su turno para cantar y tocar. Además, este distrito fue la sede de la gran celebración final que tuvo lugar a las nueve de la noche y que contó con la presencia de Gerardo Manuel, Julie Freundt, Bartola, Bella Bella, Abel Páez, entre otros, que cerraron con broche de oro esta celebración que se llevará a cabo todos los años en esta fecha.
El entusiasmo de Iván Ciganer, miembro del Patronato Peruano de la Música que trabajó con el ministro Jack Lang, de visita en Lima invitado para presenciar nuestra primera fiesta, permitió que los peruanos hiciéramos nuestra una celebración mundial que une a los ciudadanos a través del idioma universal: la música. Como bien dice el alcalde Heresi: "Es muy importante que en una ciudad como la nuestra, agobiada por el estrés de generar espacios públicos, el ciudadano pueda encontrarse con la naturaleza y la cultura porque esto nos hace mejores seres humanos y mejores ciudadanos".