Una nueva técnica para crear células pluripotentes sin recurrir a la clonación evitaría las objeciones éticas a la investigación
Por Tomás Unger
Hace nueve años se logró producir las primeras células madre de un embrión humano, un avance crucial en la investigación con enorme potencial para la medicina. Las células madre o pluripotentes son aquellas que aún no se han especializado y pueden convertirse en tejidos tan diversos como músculo del corazón, sangre, hueso o neurona.
Este potencial permite crear en el laboratorio diversos tejidos para estudiar las enfermedades. Para implantar las células madre en el cuerpo se requiere que tengan el código genético del paciente, o lo más parecido, para evitar una reacción del sistema inmune.
CÉLULAS CLONADAS
Para superar este impedimento, se ha desarrollado una tecnología complicada que consiste en crear un clon (ver esta página de fecha 07 de Agosto del 2007). Del óvulo donado por una mujer se extrae el material genético, que es reemplazado por el del potencial receptor.
Luego se estimula la formación de un embrión y al cabo de unos días, cuando ya se formó el blastocito --un grupo de células madre aún no diferenciadas--, se lo extrae. Estas son las células madre con las que luego se desarrollan los diversos tejidos diferenciados.
El proceso se viene perfeccionando desde hace 9 años y ha encontrado oposición por razones éticas. Según algunos, el embrión que se destruye en el proceso, aunque tenga solo unos días y sus células no se hayan diferenciado, representa una vida humana.
Por lo pronto, el Gobierno de los Estados Unidos ha prohibido usar fondos e instalaciones estatales para la investigación de células madre con embriones. A nivel internacional se ha creado un debate y, por razones políticas, muchos gobiernos son reacios a aprobar este tipo de investigación.
LA ALTERNATIVA
A pesar del enorme potencial de las células madre, el progreso de la investigación en este campo se ha visto frenado tanto por las razones éticas expuestas y la dificultad de obtener los óvulos como por la complejidad técnica del proceso de clonación.
Sin embargo, ahora ha surgido una nueva alternativa de clonación, la cual abre un nuevo panorama a la investigación y actual terapia con células madre. Dos revistas especializadas, "Science" y "Cell", informan en su última edición sobre una nueva tecnología desarrollada simultáneamente por dos grupos de científicos.
Uno es de la Universidad de Kioto de Japón y lo encabeza el Dr. Shinya Yamanaka. El otro, encabezado por el doctor James Tomson, es de la Universidad de Wisconsin de los EE.UU. Los dos equipos han logrado convertir células de la piel en células madre o pluripotentes. Ambos, también, han usado técnicas similares que consisten en introducir nuevo material a las células por medio de un virus.
El doctor Yamanaka inició su investigación con ratones para luego pasar a la piel humana. La técnica de Kioto consiste en introducir cuatro proteínas que controlan los genes y transforman el tejido en un fibroblasto adulto.
Después de 12 días, las células madre obtenidas de esta manera, dirigidas a producir el músculo del corazón, comenzaron a latir. El equipo de la Universidad de Wisconsin introdujo en las células de la piel cuatro genes, los que reprogramaron los cromosomas y las convirtieron en células madre pluripotentes. Aunque utilizando técnicas algo distintas, ambos obtuvieron los mismos resultados.
LAS VENTAJAS
Las técnicas desarrolladas en Kioto y Wisconsin tienen grandes ventajas, las cuales deberían acelerar notablemente la investigación en el vasto campo de las células madre. De otro lado, no existen objeciones éticas y el proceso de obtener células madre de la piel es mucho más sencillo.
Además de prescindir de la necesidad de un óvulo y el complejo proceso de reemplazar su contenido, no presenta problemas de rechazo, pues se usan las células del mismo individuo.
Si bien las células obtenidas de la piel han demostrado ser pluripotentes formando músculo cardíaco, todavía falta aclarar algunos aspectos. Aún no se ha determinado si las células madre obtenidas de la piel son idénticas a las del blastocito del embrión.
Otro aspecto que puede presentar problemas es el uso de virus para la transferencia de material a la célula. En este aspecto, el doctor Yamanaka recalcó que la nueva tecnología que utiliza virus abre nuevas posibilidades para cierto tipo de investigación ya que permite cultivar en laboratorio células programadas para desarrollar enfermedades específicas.
EL FUTURO
La noticia de la nueva tecnología para obtener células madre de células de la piel ha sido acogida con entusiasmo. Diversos investigadores que vienen trabajando con células madre ven un enorme potencial en esta nueva técnica que permitirá acelerar exponencialmente la investigación.
Por lo pronto, aún si se descubre que hay diferencias entre las células madre embrionarias y las obtenidas de la piel, esto no afectaría la investigación de enfermedades.
Uno de los proyectos es el estudio del tejido cerebral afectado por la enfermedad de Alzheimer. Un grupo de investigadores tiene previsto hacer cultivos de este tejido, programados para desarrollar Alzheimer, lo que les permitiría conocer mejor el proceso y eventualmente probar drogas para detenerlo.
Las esperanzas van más allá, pues no solo se podría descubrir el proceso de las enfermedades degenerativas, sino que también teóricamente se podría detenerlas e iniciar la regeneración de los tejidos implantando las células pluripotentes.
El cuerpo humano tiene 220 tipos de células que forman los diversos tejidos, la destrucción de algunos de los cuales causa las enfermedades degenerativas.
Este también es el caso de la parálisis causada por destrucción del tejido nervioso en los parapléjicos. De poderse iniciar la regeneración de estos tejidos con células madre, se podría revertir condiciones hoy incurables. Además de las implicancias directas para la investigación y sus potenciales aplicaciones terapéuticas, está el factor político.
Es fácil ver por qué el anuncio ha tenido una acogida tan entusiasta: de dar el resultado esperado como todo parece indicar, las nuevas técnicas de Kioto y Wisconsin dejarían atrás el debate sobre la ética de la clonación, que ha causado grandes demoras y la búsqueda de nuevas tecnologías.
Se ha llegado a proponer la utilización de óvulos animales para introducir material genético humano y crear embriones semihumanos, cuya destrucción se espera que no provocaría objeciones.
Con una nueva fuente de células madre abundante, de más fácil producción y sin objeciones éticas de ningún tipo, la investigación deberá prosperar aceleradamente, que es lo que todos esperan.