Sidney [AFP]. El nadador australiano Ian Thorpe, ganador de cinco medallas de oro en los Juegos Olímpicos, indicó ayer que no había podido limpiar completamente su reputación después de que unas acusaciones de dopaje fueran lanzadas en su contra por el diario francés "L'Equipe", pese a que la Federación Internacional de Natación explicó a principios de noviembre que no había pruebas suficientes para declararlo culpable.
"Me alegré cuando eso acabó, pero todavía no ha terminado realmente y nunca lo estará. Mi nombre está manchado, más en el extranjero que aquí (Australia). Es algo que deberé soportar toda mi vida", indicó muy apenado Thorpe.