Bladex no es una marca de banco muy conocida en nuestro país, pero eso está a punto de cambiar. Su presidente ejecutivo explica cómo
Por Luis Davelouis Lengua
En 1975, durante la celebración en Panamá de la Vigésima Reunión Anual de Presidentes de Bancos Centrales de América Latina, se propuso, a iniciativa del entonces ministro de Hacienda de Panamá, Nicolás Ardito, la creación de una entidad multinacional que promoviera el desarrollo de la región a través, principalmente, de la promoción del comercio internacional. Básicamente, fondeaba a los bancos de la región en los créditos que estos otorgaban para el sector exportador. Jaime Rivera, actual presidente ejecutivo de la entidad llamada Bladex, explica que hoy el banco no ha cambiado de giro, sino que ha extendido su actividad de financiamiento a las empresas medianas (las grandes no lo necesitan) y, en un futuro, incluso a las pequeñas. Por eso, y porque en algún momento durante los próximos dos años abrirían una oficina en Lima (hoy solo están en Panamá, México, Chile y Argentina), ahora sabemos de ellos.
Están por realizar una nueva emisión de bonos y por primera vez lo harán en soles. ¿Por qué?
Nosotros hemos trabajado con monedas latinoamericanas anteriormente, pesos mexicanos, por ejemplo, que nos han prestado y que nosotros hemos utilizado para fondear las operaciones de leasing (alquiler-venta) sobre todo. Pero sí es la primera vez que hacemos una emisión de bonos en una moneda local. ¿Por qué en el Perú? Pues porque nos tratamos de ajustar a la demanda del mercado y este está demandando comprar instrumentos en soles de mediano plazo (más de cinco años, aproximadamente). Partiendo de ahí, nos pareció que las condiciones financieras del mercado peruano nos permitían trabajar bien y lo decidimos.
¿A qué plazo piensan colocar los bonos y a qué tasa?
Eso todavía lo estamos evaluando, pero pienso que debe ser alrededor de siete años, que es el financiamiento que nosotros estamos buscando. Dependiendo de las exigencias de los inversionistas y de nuestra conveniencia podemos alargar o acortar los plazos.
Es un poco más corto que lo que se busca en el mercado...
Así es. Y eso tiene que ver con la naturaleza de nuestras actividades en general. Siete años encajaría con lo que nosotros consideramos nuestra "estrategia de largo plazo", según como vemos el presente ciclo económico.
¿Y a qué tasa?
Eso lo estamos negociando todavía, pero calculamos que conseguiremos una tasa similar a la que obtendríamos en otros mercados. Eso sí, creo que si hubiéramos insistido con nuestros proveedores tradicionales de fondeo en dólares, hubiéramos conseguido un tasa un poco mejor, pero nos interesa como compañía diversificar nuestras fuentes de fondeo, porque no queremos depender exclusivamente del mercado internacional que, como hemos visto en el último par de meses, no es todo lo confiable que se esperaba. El mercado de capitales en dólares se ha estrechado. En ese sentido, emitir en el Perú y en México, y eventualmente también en Colombia y Brasil, representa una política sana. No hay que depender de un solo mercado.
Pero cuando todo se remece, como parece que ocurrirá debido a los visos de desaceleración económica mundial, todo el mundo se va a refugiar al dólar, en la forma de bonos del tesoro, pero siempre en dólares. En ese sentido, emitir en soles es...
Tiene usted razón, pero la diferencia es que nosotros no corremos riesgo de moneda: nos endeudamos en soles porque vamos a prestar en soles o vamos a hacer un 'swap' (intercambio) de soles a dólares para luego prestar en esta última moneda. Por política del banco, nosotros no corremos riesgo cambiario ni de plazos (en cuanto a patrimonio). Pero en nuestro negocio sí incurrimos en algún tipo de riesgo a través de un fondo diseñado especialmente para realizar ese tipo de operaciones con riesgos (hedge fund). En el banco somos muy conservadores, nos gusta tomar los riesgos, pero a través del fondo.
¿Y cómo nos va a golpear la desaceleración mundial?
Los ciclos económicos son cada vez más largos y menos pronunciados. En ese sentido, América Latina ha aprendido la lección y es mucho más robusta económicamente que antes, gracias a ello. Que EE.UU. se desacelere afectará al mundo entero, pero a Latinoamérica lo hará en menor medida. El riesgo de que esto ocurra existe, pero si no existiera el riesgo, no habría rentabilidad.
¿Hace cuántos años empezaron con el segmento empresarial?
Primero un par de comentarios a ese respecto. Desde que Bladex se fundó, se dirigió al segmento superior. Tradicionalmente ha sido uno de los principales intermediarios en el segmento petrolero. Desde principios de la década de 1980 establecimos relaciones muy sólidas con compañías como Pemex (México), Petrobras (Brasil) y PDVSA (Venezuela). Recién hace un par de años decidimos aprovechar nuestro conocimiento de América Latina y la creciente demanda de financiamiento para exportar y empezar a trabajar directamente con empresas.
¿Cómo manejan la situación en países como Venezuela o, ahora mismo, Argentina?
Bueno, ambos son socios fundadores de Bladex y nosotros, como cualquier otro banco, tenemos riesgos particulares que manejar en cada país. El negocio es bueno en Venezuela, al igual que en Argentina. Ningún problema. También trabajamos en Haití, que es parte de Bladex.
¿Por qué abrir una oficina en Lima?
Toda la región está creciendo bastante rápido y eso nos hace preguntarnos si no seríamos más efectivos si nos acercamos (toda la operación la manejaban desde Panamá) y abrimos una pequeña oficina en Lima. Pero es una decisión que tomaremos el año entrante, dependiendo de cuán rápido expandamos nuestro universo de clientes en el país. Nuestro foco es el comercio exterior y algunas necesidades de capital de trabajo: si una empresa peruana necesita ampliar su planta en Bolivia o Brasil, nosotros la podemos ayudar, coordinando desde acá.
¿Qué oportunidades ven ustedes con China?
Después de dos años de negociaciones firmamos un acuerdo con el Banco de Desarrollo de China, entidad estatal que financió casi toda la inversión en infraestructura de ese país. Por eso creemos que complementa muy bien nuestras capacidades, porque el gran problema de nuestra región todavía es la falta de infraestructura. Con este acuerdo podremos apoyar a nuestros clientes al participar en los nuevos proyectos de puertos y carreteras, que nos parecen importantísimos.
¿Cuánto pierde Latinoamérica por falta de infraestructura?
El cálculo exacto no existe. Sí se sabe lo que va a costar resolver el problema y la conclusión a la que se ha llegado es que, tomando todos los recursos del BID, de la CAF, todos los recursos que podamos sacar de todos los organismos multilaterales y de nuestros mercados de capitales para América Latina, no es suficiente. Vamos a necesitar más ayuda de la que pueden ofrecer todas nuestras fuentes tradicionales de capital.
LA FICHA
Nombre: Jaime Rivera.
Profesión: Ingeniero electrónico.
Hobby: Piloto privado, buzo, snowboard, tenis, fotógrafo.
Edad: 54 años.
Estado civil: Casado, dos hijos de su primer matrimonio.
Cargo: Presidente ejecutivo.
Organización: Banco Latinoamericano de Exportaciones S.A. (Bladex).