En primer día de control, 16 unidades tuvieron que regresar por carecer de ellos
Por Iván Herrera Orsi
El Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) empezó a controlar ayer que los buses interprovinciales tuvieran cinturones de seguridad y los primeros resultados fueron inesperadamente positivos.
Según cifras oficiales, hacia las 11:30 de la mañana se había inspeccionado unos 600 vehículos en las salidas de Lima. Apenas 16 (3%) de ellos tuvieron que regresar a su base de partida por no cumplir con el uso de cinturones. La fiscalización se lleva a cabo en las garitas de Pucusana (al sur), Ancón (al norte) y Corcona (al este) en el marco del plan Tolerancia Cero.
El control se realizará de forma progresiva, aseguró Lino de la Barrera, director de Circulación Terrestre del MTC. En diciembre se verificará la existencia de cinturones en las cuatro primeras filas de asientos, tanto en el primero como en el segundo piso del vehículo. Un mes después, la obligación se extenderá a las cuatro siguientes filas. Y para el 1 de febrero del año siguiente, deberá haber cinturones en todos los asientos del vehículo.
En la garita de Ancón comprobamos que algunos buses lucían cinturones de seguridad nuevos, pero los pasajeros no los usaban. También escuchamos a un chofer quejarse de que ciertos viajeros cortaban los cinturones para robarse las hebillas.
Erik Hidalgo, administrador del Terminal de Fiori, señaló lo mismo cuando constatamos que a algunos de los vehículos que parten de allí les faltaban cinturones. Hidalgo insistió en que su empresa no dejará salir a los buses que carezcan de estos dispositivos.
En Corcona, cuatro buses aceleraron y se dieron a la fuga para evadir el control. La policía no los detuvo, pero ya fueron identificados.