Por: Francisco Miró Quesada Rada. Politólogo |
Al Gore, uno de los políticos más lúcidos y coherentes de Estados Unidos, inspirado en los "padres fundadores", para quienes debe predominar un gobierno de leyes y no de hombres, en su libro, "Ataque contra la razón", analiza la democracia estadounidense.
Recuerda que los "padres fundadores" confiaban en que las dos hijas gemelas de la razón, la ciencia y la ley, iluminarían y dotarían de fuerza al ciudadano para controlar las pasiones y cimentar su valentía.
Según Gore, el ideal de una sociedad democrática, basada en la razón y las leyes, está siendo amenazada porque la razón democrática empieza a retirarse de la esfera pública, un vacío que ha sido llenado por el miedo, la superstición, la ideología, el engaño, la intolerancia y el sectarismo, pero sobre todo porque se está controlando la información.
Reconoce que la tentación por favorecer intereses particulares no es nueva en Estados Unidos, pero cree que ahora ha surgido con más fuerza, lo que ha causado una crisis de la democracia debido al papel consciente de la influencia del dinero en la política, el mayor control del Ejecutivo sobre los otros poderes del Estado y sobre la sociedad civil.
Gore explica que la televisión, en su mayoría controlada por grupos de poder económico, es el medio más eficaz, que tanto estos grupos como el Gobierno utilizan para manipular a la población aprovechándose del miedo social debido a la sensación de inseguridad que existe en el hombre medio estadounidense a raíz del atentado del 11 de setiembre. Pero también para convencer a la ciudadanía de que los intereses de los grupos económicos son los intereses de la nación. He aquí la ideología de la derecha radical que fomenta la política del miedo, bien explotada por Bush, y por lo que Gore denomina "monárquicos" económicos, aliados con los halcones de la política exterior y un grupo de conservadores religiosos fundamentalistas, quienes fomentan el maniqueísmo de Bush que ha dividido el mundo entre buenos y malos, entre los que están con Dios y los que están con Satanás.
Esta realidad, que afecta la razón democrática, tenderá a cambiar en el futuro. Si bien la televisión en muchos casos informa a favor de intereses políticos y económicos, el surgimiento de Internet puede contribuir a modificar la situación, puesto que permite recuperar la democracia debido a que los internautas no solo reciben información, sino que pueden controlar la manipulación, interactuar con la autoridad, deliberar con mayor libertad y defender los valores democráticos, es decir, el pueblo empieza a empoderarse gracias a la democracia telemática.
Al respecto, dice Gore: "La democracia del conocimiento por la letra impresa dio pie a la ilustración. Ahora la interconexión en banda ancha está fomentando procesos de descentralización que infunden nuevo vigor a la democracia". Ante la manipulación de ciertos medios televisivos, los defensores de la democracia están utilizando otra técnica refinada como Internet. El uso de esta técnica, según Al Gore, abre la esperanza que la razón democrática vencerá y será más vigorosa contribuyendo al autogobierno del pueblo.