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Con un golazo de Manco, Alianza ganó al Bolognesi

Ïntimos perdían 2-0, voltearon el partido en Matute y se pusieron a 2 puntos del líder.

Por Elkin Sotelo C.

Le creería si me dice que así lo soñó y que solo por cumplir su anhelo esperó tanto para hacer su primer gol. Le creería si me hace un guiño y murmura que no fue nada, que eso de entrar al área sembrando rivales a pura cintura es inherente a su naturaleza. Le creería también si agrega que todavía no se ha visto nada de todo lo que sabe.

Pero no le creería si menciona que no sospechaba que el estadio de Matute se vendría abajo en el instante en que saliera disparado a festejar su golazo y que este serviría para que la gente que cree en los milagros empezara a ilusionarse otra vez con un título aliancista.

Lo grandioso de la escena de Reimond Manco fue que antes, en su lugar, había estado el oscuro Mauricio Mendoza, una vez más, en una tarde desafortunada. Entonces, el frágil y menudo juvenil tenía la posibilidad de desequilibrar de una manera diferente y de darle un aire fresco al equipo. Además, Alianza pasaba por serios apuros ante Bolognesi y caía por 2-0, lo que lo dejaba fuera de la opción de campeonar y al equipo de Juan Reynoso a un paso de levantar el trofeo.

Pero el equipo aliancista se acaloró y empezó a empujar por el descuento. Tuvo la fortuna de que si bien Bolo es un equipo ordenado y que funciona con inteligencia, todavía no goza de la experiencia suficiente para manejar partidos que podría rematar de antemano. Y se anima a seguir atacando con honestidad, pero sin reparar en que deja espacios para que lo lastimen.

El primer tiempo fue claramente un monólogo de los tacneños que se distinguió en el gol de Paul Cominges a los 32'. Y al empezar el segundo tiempo metieron un gol más a través de un cabezazo de Eduardo Uribe.

Esta vez no ocurrió que el equipo aliancista desmayó y se retiró del partido. La entrega de Junior Viza y Saritama significó el compromiso a no renunciar y eso se contagió en el grupo que mostró un espíritu combativo y eficaz como pocas veces.

El rostro de Juan Reynoso empezó a cambiar al ver cómo se le esfumaban los tres puntos. De la sonrisa cómoda pasó a la desazón y culpó al juez de que le inclinaron la cancha. Ambos equipos acabaron con diez hombres por la expulsión de Maestri y Álvarez, aunque parecía que los rojos perdían más.

Viza (50') y Saritama de penal (62') fueron los que emparejaron el marcador hasta que llegó la gran jugada de Manco y su vivacidad para definir cuando Diego Penny y sus casi dos metros salían a achicarle el ángulo. No fue un grito de un 'jotita', fue el grito de un combatiente que sigue con sus progresos y que anotó el gol más bonito de la campaña aliancista y el que más conmovió a la afición por ser el primero de su floreciente ídolo.

Entonces créale todo a Manco porque tiene el don de levantar tribunas y su talento no parece ser efímero. También rece por Miguel Ángel Arrué para que no le suden las manos a la hora de pensar en poner al 'diferente'. Mejor que suden los rivales con el 'Pelusa'.

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