Por Manuel Luque Casanave. Analista
La racha de accidentes de carreteras que involucran a buses de transporte interprovincial lleva a evaluar las causas que motivan la reducida efectividad del programa Tolerancia Cero; las estadísticas de siniestrabilidad muestran que los accidentes en carreteras no han disminuido respecto a períodos anteriores.
Las revisiones técnicas se presentan como una oportunidad para garantizar la circulación de vehículos seguros y no contaminantes. Sin embargo, al no ser revisiones de alcance nacional subsiste la inseguridad en las carreteras por vehículos de provincias no sujetos a esta evaluación.
La Ley General de Transporte y Tránsito Terrestre establece que a escala nacional el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) es la autoridad competente a cargo de mantener un sistema estándar de homologación y de revisiones técnicas de vehículos, mas no así las municipalidades provinciales. Podemos imaginar vehículos desaprobados en una provincia que buscan aprobar la revisión en otra provincia 'menos exigente', con lo que generan inseguridad por la falta de homogeneidad en el alcance y en las exigencias de las revisiones técnicas realizadas bajo la jurisdicción de las diversas municipalidades provinciales del país.
Para evitar ello y extender las revisiones a todo el país, el MTC debería emitir un reglamento nacional de revisiones técnicas. De esta forma se aseguraría que las revisiones realizadas en cualquier provincia contengan procedimientos acorde con las exigencias técnicas del reglamento, el que debería contemplar la realización de las revisiones solo con equipos e instrumentos homologados, para que los resultados obtenidos en cualquier provincia sean equivalentes a los de Lima.
Las revisiones técnicas podrían servir paralelamente para impulsar la reconversión de los vehículos a gas natural, así vehículos que no aprueben las revisiones por superar los niveles de contaminación permisibles, podrían tener como una alternativa económica el optar por la reconversión sobre la base de información comparativa proporcionada en los talleres autorizados.
Para contribuir a reducir los accidentes en las carreteras, en las revisiones técnicas se debería exigir que los vehículos de transporte público interprovincial usen obligatoriamente el tacógrafo --acorde con el Reglamento Nacional de Vehículos-- el que opera como caja negra; como alternativa deben contar con un receptor GPS para permitir desde una estación base el rastreo del vehículo, y así registrar la ubicación, la velocidad, las paradas, la ruta y las aceleraciones; asimismo implementar sistemas de velocidad controlada o de limitadores de velocidad.