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DT ÚLTIMA FECHA DEL CLAUSURA SERÁ DE CANDELA

Bolo sacó un punto de oro en la altura de Huaraz

Por Elkin Sotelo. Enviado especial a Huaraz

Quien no lo conozca puede escucharlo e imaginar que es arrogante cuando dice que su equipo es el que merece el título. Pero el móvil de Juan Reynoso para tamaña confianza es que no es un hombre nuevo en esto del fútbol, por más que sea su primera experiencia como entrenador, pero ha ganado y perdido batallas a lo largo de muchos años como jugador, ha desarrollado un olfato agudo para distinguir entre situaciones favorables y adversas para los equipos y lo que se le presenta ahora a Bolognesi lo hace hablar sin sobresaltos. Su jactancia es razonable y poco cuestionable.

Lograr el punto ayer lo dejó a puertas de conseguir lo más valioso en la historia del club tacneño. Se lo vio como un equipo moderno y que soportó a un incandescente Sport Áncash, que también buscaba la victoria para hacer historia. Los verdes superaron ligeramente a los rojos en la tenencia de la pelota y en las ocasiones de gol, pero nada de eso sirve a la hora de escuchar el pitazo final y darse cuenta de que ni la embocó ni se la embocaron.

El mérito de Bolo estuvo en aguantar los primeros 45 en la fatigante altura y el sofocante sol que brilló aquí, combinación fatal y nada agradable para un equipo de nivel del mar. Una vez controlado el factor clima, todo le resultó más simple.

La mejor manera de Bolo para buscar el arco verde fue ocasionar faltas cerca del área y esperar a que Ísmodes estuviera fino para enviar un centro que fuera aprovechado. Los locales no hicieron mal su trabajo defensivo las pocas veces que debieron actuar, pero sí lo hicieron mal los atacantes del equipo de 'Chepe' Torres; o dándole una lectura distinta: Diego Penny fue superior para controlar los ataques. Montenegro, Viáfara y Carrillo fueron los que insistieron más rematando desde fuera, pero los guantes de Penny nunca dieron mayor ocasión.

Por el lado de la visita, Ross estuvo muy solo y desconectado del mexicano Marín. Ambos trataron de resolver por su cuenta y fallaron. Ser un equipo joven, muy parejo en rendimientos individuales y acabando la campaña en casa, le da la primerísima opción de ganar el Clausura. Eso sí, si flaquea en algún momento, si se le enfría el pecho en el ardor del partido final, simplemente será una nueva historia de un equipo chico, entusiasta, al que se le quemó el pan en la puerta del horno.

Reynoso tiene cabeza para evitarlo.

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